La Iglesia católica dio a conocer su preocupación ante la reforma electoral dentro del llamado Plan B.
Al respecto, el secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), monseñor Ramón Castro, citó:
“Como iglesia en México hemos puesto de relieve en varias ocasiones a la democracia como un indiscutible signo de los tiempos, como uno de los caminos más adecuados para mejorar y fortalecer a las instituciones cívicas y políticas que velan por la libertad, los derechos humanos y la justicia y que promueven el bienestar y el desarrollo de la comunidad, por su carácter participativo y representativo”.
Inquieta el contenido
Sostuvo que ante la controversia que se ha generado por la propuesta de reforma electoral que se discute en el Congreso de la Unión, dentro del llamado Plan B, enfático afirmó: “Los obispos de México expresamos nuestra preocupación por diversos señalamientos que se han hecho sobre irregularidades en el proceso legislativo y el contenido de la modificación a diversas leyes electorales”.
El también obispo de Cuernavaca dijo que por la importancia que tienen las instituciones responsables de los procesos electorales como el Instituto Nacional Electoral (INE) y por el derecho que asiste a los ciudadanos de garantizar la relación de elecciones libres y justas.
Por lo anterior, dijo, los obispos de México “hacemos un llamado para que las decisiones legislativas y judiciales que se acuerden, respeten los principios constitucionales de certeza, legalidad e independencia, imparcialidad y objetividad que rigen el sistema electoral mexicano”.
Agregó: “Expresamos nuestra confianza en que los legisladores y autoridades que participan en estas decisiones deliberarán y resolverían con estricto apego a la ley, lo que sea mejor para consolidación de nuestra democracia, del bienestar, la paz y la concordia que hoy tanto necesita nuestro país”.












