"Fredy Martín Pérez * CP. Los agroquímicos que están minando las tierras y contaminando el campo chiapaneco, se han convertido en una ""alternativa"" para suicidarse, ya que en los últimos días, dos mujeres que ingirieron Gramoxone, perdieron la vida.
La Fiscalía de Justicia documentó el fallecimiento de una joven de 18 anos de edad, después de ingerir el herbicida.
La víctima fue identificada como Alicia Sántiz, originaria de la Comunidad Chiapas, quien después de permanecer internada varios días en el Hospital de la Secretaría de Salud de esta localidad, por más de una semana perdió la vida.
Sántiz quiso suicidarse sin motivo aparente al tomar varios sorbos de una botella de Gramoxone, sin embargo, hasta cuatro horas después de haber ingerido dicha sustancia, sus familiares se dieron cuenta que se encontraba casi inconsciente y sacando espuma de color azul por la boca.
Por tal motivo la trasladaron de urgencia al nosocomio, donde estuvo internada durante una semana.
Los médicos le dieron de alta, pero advirtieron a sus familiares que perdería la vida ""tarde o temprano"". Y la desgracia llegó a principios de esta semana con el deceso de la joven estudiante.
Los familiares de la ahora occisa, argumentaron que desconocen las razones por las que se quitó la vida.
Segundo caso
En tanto que en esta misma localidad, el 25 de junio, sin aparente motivo, Dolores Hernández Aguilar, de 53 anos de edad, del barrio de Sacsalum, tomó Gramoxone, por lo que fue internada en el Hospital, pero después de permanecer en terapia intensiva durante cinco días, perdió la vida en la madrugada de este viernes.
El director del nosocomio, José Esteban Escandón Guillén aseguró que el estado de Hernández Aguilar era considerado como ""muy grave"".
Y es que la ingesta de Gramoxone provoca en las personas serios danos irreversibles en órganos vitales ya que destruye ""hígado, pulmones, rinones"".
Los familiares de la víctima se concentraron el pasado lunes por la tarde en la entrada al área de urgencias en espera de que les dieran noticias sobre la evolución de la fémina.
Caralampio Pérez Torres, que durante 35 anos compartió su hogar con Hernández Aguilar, dijo que el lunes todo transcurrió con normalidad, ya que ambos viajaron a Comitán a entregar invitaciones para la fiesta de 15 anos de su hija menor.
Sin embargo, al regresar a su domicilio, ubicado sobre la 7S Calle Norte Poniente, sin número, la senora Hernández Aguilar decidió tomar algo de cerveza con dos personas que llegaron a visitarla.
En medio de la convivencia, dona Dolores realizaba sus quehaceres ya que por la noche instalaría su negociación de venta de chalupas. Fue de un momento a otro le dijo a su esposo que saldría un momento porque quería comprar algo para tomar.
""Ahorita vengo Lampito (como se les dice de carino a los que se llaman Caralampio)"", dijo la senora Hernández Aguilar.
Durante tres ocasiones dejó su hogar al parecer para comprar más cerveza, pero la última vez regresó en mal estado, sacando espuma de color verde por la boca.
Cómo ya no alcanzó a llegar a su recámara se desplomó casi en la entrada, por lo que de inmediato fue auxiliada y trasladada al Hospital.
Pérez Torres dice que tenía más de siete anos que su esposa no ingería bebidas embriagantes.
Recientemente había probado algunas cervezas durante la boda de uno de sus hijos, pero fue hasta el lunes que volvió a ingerir bebidas alcohólicas.
Los familiares desconocen dónde y por qué compró e ingirió el herbicida que la puso al borde de la muerte.
""Talvez lo compró el Gramoxone en una tienda. Yo uso este producto, pero lo dejo en mi milpa, no lo guardo en mi casa"", explicó Pérez Torres, que por la noche estaba acompanado de las personas con las que su esposa se tomó las cervezas.
""Solita salió de la casa, pero no nos dimos cuenta dónde compró el herbicida"", narró el esposo de Hernández Aguilar.
Fernando Bejarano, de la Red de Acción sobre Plaguicidas y Alternativas en México (RAPAM), dice que los plaguicidas cuyos ingredientes activos están asociados a un perfil toxicológico que pueden provocar graves intoxicaciones agudas o un dano crónico a la salud por su exposición continúa y a bajas dosis, entre los campesinos.
Además considera en la investigación ""La Globalización de Riesgos Ambientales y de Salud Pública. Los Plaguicidas y Los Cultivos Transgénicos"", que entre los 12 plaguicidas de mayor uso en México en 1999 podemos encontrar insecticidas, herbicidas y fungicidas que son posibles cancerígenos en humanos.
"











