Inseguridad en Real del Bosque

En el fraccionamiento Real del Bosque viven cerca de dos mil familias, mismas que temen por su seguridad, ya que en ningún horario del día ven transitar autoridades policiacas. Guillermo Ramos / CP
En el fraccionamiento Real del Bosque viven cerca de dos mil familias, mismas que temen por su seguridad, ya que en ningún horario del día ven transitar autoridades policiacas. Guillermo Ramos / CP

Habitantes de la unidad habitacional Real del Bosque, ubicado al Sur-Poniente de Tuxtla Gutiérrez, denunciaron la inseguridad que actualmente se vive en dicho lugar, la inestabilidad es tal que sin importar la hora o los familiares que se encuentren en la casa, los delincuentes penetran a los hogares sin ningún temor.

Maria del Carmen López Mejía, una de las afectadas, mencionó que en el fraccionamiento viven cerca de dos mil familias, mismas que temen por su seguridad, ya que en ningún horario del día ven transitar autoridades policiacas, las cuales darían seguridad a los habitantes e impediría a los delincuentes realizar fechorías.

“Cuando adquirimos las casas, la constructora Homex se comprometió a brindarnos los servicios de seguridad en la entrada del fraccionamiento, así como los de mantenimiento, luz y agua, pero ninguno cumplió de manera puntual”, agregó.

Según informes de los propios afectados, cada casa tuvo un costo promedio de 700 mil pesos, y aunque ellos dicen estar cumpliendo con los pagos mensuales, indicaron que Homex se declaró en quiebra, por lo que ya no puede sustentar los gastos de seguridad y mantenimiento.

“Pedimos al presidente Fernando Castellanos que envíe seguridad a Real del Bosque, ya que diariamente mínimo dos casas son asaltadas y, por más que reportamos los casos, la Policía jamas acude al lugar de los hechos y si lo hace es dos horas después”, sostuvo López Mejía.

Finalmente, los colonos informaron que la constructora dejó los trabajos de construcción solamente en un 70 u 80 por ciento finalizadas, ya que algunas casas están con bardas incompletas y otras tantas simplemente quedaron construidas a la mitad.