"MdeR. * CP. Chiapas no tiene condiciones para pagar la deuda pública, pues para que la tenga debería crecer y generar riqueza y no lo está haciendo; sus ingresos propios son irrisorios y depende del presupuesto del gobierno federal, estimaron los economistas Jorge López Arévalo y Baltazar Mayo Mendoza.
Ambos coinciden en que ""Chiapas es como una flor al viento como decía el poeta Enoch Cancino Casahonda, pero ahora más bien se parece mucho a Disneylandia en el discurso y en la realidad a una herida abierta"".
Sostienen que en el discurso gubernamental se habla de la Agenda de Naciones Unidas, de los Objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM), pero todo no es otra cosa que el resultado de un gobierno mediático, que como Disneylandia: todo muy bonito en el discurso, pero está construida de cartón. Los cimientos están muy frágiles, las paredes y el techo son muy vulnerables.
Recuerdan que en Chiapas desde 1900, más de un siglo, se tienen tasas de crecimiento económico, por decirlo de alguna manera, mediocres, inferiores que la media del país, excepto en el periodo 1970-1985.
De ahí que se debe desprender que hay que trabajar en reformas estructurales.
¿Cómo evaluar el desempeño económico y social de Chiapas en el periodo sabinista? ¿Qué criterios e indicadores se deben manejar para lograr una evaluación más o menos objetiva?
-Podemos manejar tres indicadores que pueden ser aceptados sin mayores problemas: 1) los ritmos de crecimiento del PIB estatal y, muy especialmente, del PIB por habitante; 2) la evolución de la distribución del ingreso; 3) el grado de autonomía o independencia económica que logra el estado en función de sus finanzas.
O bien, si miramos el problema por su lado opuesto, se trata de examinar la evolución del grado de dependencia, económica, política y cultural, con que funciona el estado de Chiapas.
1) El PIB estatal en Chiapas crece al 1.36 por ciento en el periodo de 2006 a 2010, pero si tomamos en cuenta que la población de Chiapas lo hace al 2.24 por ciento anual, tenemos que el PIB por habitante de Chiapas, del 2006 al 2010 ha descendido a una tasa anual del -0.86 por ciento, es decir los resultados en materia de crecimiento económico en Chiapas divididos por el número de habitantes son desastrosos, aun cuando el periodo de análisis es muy breve.
Sabines recibió en 2006 un PIB por habitante de 34,149 pesos y en 2010 tenía uno de 32,989 pesos, mientras el PIB por habitante del resto del país era de 78,880 pesos en 2006 y de 76,356 pesos en 2010 (cálculos elaborados de acuerdo al Banco de Información Económica de INEGI y II Conteo de Población y XIII Censo de Población y Vivienda).
2) Un PIB por habitante tan bajo en Chiapas, junto con una distribución muy regresiva del ingreso, sólo puede dar lugar a altos niveles de pobreza. La desigual distribución del ingreso en Chiapas favorece las aspiraciones rentistas de todos los sectores de la sociedad y éstos, a su vez, refuerzan la tendencia al estancamiento, pues el régimen de acumulación está directamente ligado a su capacidad para excluir a la mayor parte de la población (al 78.4 por ciento que es pobre) de los beneficios del crecimiento, por ello, bien puede calificarse como un régimen de exclusión.
Pese a los premios, en el periodo sabinista no existen avances en el coeficiente de Gini que es el que sirve para medir la desigualdad (en 2005 era de 0.543 y en 2010 es de 0.541, casi no se mueve) y el caso más grave de Chiapas se presenta en la pobreza alimentaria que pasó en 2008 del 26.2 por ciento (1´216,800 chiapanecos) a 30.3 por ciento en 2010 (1´460,900 chiapanecos), lo cual evidencia que no hay éxito en el combate a la pobreza.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en el trabajo Índice de Desarrollo Humano en México: cambios metodológicos e información para las entidades federativas, sitúa a Chiapas en el último lugar del país.
3) En relación al grado de autonomía que tiene el estado a través de las finanzas públicas, podemos observar que depende de las transferencias federales (participaciones, aportaciones y otros ingresos), pues en 2010 el 94.04 por ciento de los ingresos provienen de estos rubros.
Fuente: PNUD
Para López Arévalo y Mayo Mendoza, es en materia de deuda pública donde se ha dado un salto importante en Chiapas, debido a que el gobierno de Juan Sabines Guerrero encontró al estado con cero deudas del gobierno.
""Lo que se debía era de 497.5 millones de pesos de deuda municipal (destacando el municipio de Tuxtla con 248.7 millones que habían sido contratados por la administración de Sabines en su calidad de presidente municipal) y 384.2 millones de pesos de organismos municipales, otra parte de la deuda (315.9 millones de pesos) era de organismos municipales que se concentraban en el Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Smapa) de Tuxtla Gutiérrez y que había sido contratada también por Sabines en su calidad de presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas"".
La deuda es una forma de financiarse de las familias, las empresas o el gobierno, por eso consideraron que no necesariamente es negativo endeudarse, puede ser positivo, pero depende ¿para qué? Si la empresa se endeuda y no puede pagar se declaran en quiebra, cierra y los trabajadores van a la calle.
""Un gobierno hasta ahora no cierra su puertas y dice a sus ciudadanos váyanse, estamos quebrados, sino que empeoran los niveles de vida de las generaciones futuras. Si ese endeudamiento es para gasto corriente se va por el caño, si es para invertir en infraestructura, hospitales, escuelas, tendrán retornos futuros, así que bienvenida la deuda. Mucho me temo que aquí es básicamente el primer caso"", atisban.
Los economistas califican de falacia que el gobierno de Juan Sabines Guerrero diga que ha crecido la deuda porque ha recibido menos recursos públicos que el gobierno anterior y que está pagando la deuda con los pobres con deuda pública.
""Eso no es cierto, pues se puede ver que el combate a la pobreza y la disminución de la desigualdad no han tenido resultados satisfactorios en Chiapas, ni siquiera la economía ha crecido por encima del crecimiento de la población, por eso podemos decir que en 2010 los chiapanecos eran más pobres que cuatro años antes, cuando asumió el gobierno Juan Sabines Guerrero y seguramente serán más pobres cuando el 8 de diciembre de 2012 termine con sus funciones como gobernador.
""Dejará al estado más endeudado en toda su historia, pues sólo en lo que va de 2006 al segundo trimestre de 2012 la deuda en términos reales se ha multiplicado por más de 13 veces, pero se irá con más reconocimientos por algo que fue puro manejo mediático, para lo cual contó con el apoyo y la colaboración de algunos funcionarios de organismos internacionales como Magdy Martínez Solimán del PNUD"", señalaron.
Fuente: SHCP
La deuda aquí analizada, no es toda la deuda de Chiapas, pues faltaría contabilizar la deuda de 5 mil 469 millones de pesos que autorizó el Congreso del Estado a fines de año de 2011, que se bursatilizaron a través de Invex Grupo Financiero, Fiduciario y los recientes de mayo de 2012 por 1,025 millones de pesos que se contrataron con Banobras y los 3,780 millones que autorizaron para contratación de deuda con la banca comercial.
Además, faltaría contabilizar la deuda de corto plazo con acreedores diversos que también es cuantiosa y que la SHCP no registra. En todos los casos Juan Sabines ha contado con la aprobación unánime del Congreso del estado, excepto en la última de mayo de 2012 en que el diputado Carlos Mario Estrada Urbina del Partido del Trabajo votó en contra.
Es decir, para el endeudamiento de Chiapas, Sabines ha contado con la complicidad del Congreso, a pesar que el techo de la deuda autorizada no debe rebasar el 25 por ciento de la sumatoria de las participaciones federales y de los ingresos propios, disposición legal que se ha venido incumpliendo desde 2007. Es por esas razones que Chiapas ha destacado en su relación deuda/PIB dentro del país, pues ocupa el 4º lugar, sólo después de Coahuila, Quintana Roo y Nayarit.
El que Chiapas tenga un alto nivel de apalancamiento, al poseer una deuda elevada con relación a sus ingresos o el PIB, la hace sumamente vulnerable.
El próximo gobierno de Chiapas va a tener la pesada carga de la deuda que heredará. Se va a tratar de endeudar más, pero como la perspectiva de calificación de riesgo de la deuda de Fitch Ratings a partir del 2 de enero de 2012 se ha tornado negativa pues disminuyó la calidad crediticia de Chiapas de A (mex) a A-(mex) y la perspectiva crediticia de largo plazo de estable a negativa, es posible que la calificación en el futuro todavía disminuya más y con ello la prima de riesgo aumentará y la colocación de deuda será más complicada.
Se podría pensar entonces que el gobierno federal entrará al rescate con recursos adicionales para hacer frente a las obligaciones contraídas por Chiapas, pero en un contexto de inestabilidad financiera y crisis internacional es por lo menos complicado, como se puede ver en el caso de Coahuila que ha tenido que despedir personal (2,100 funcionarios públicos) a partir de septiembre de 2011.
Es decir, las cosas pueden empeorar, pues cuando las cosas van mal la deuda se convierte en un boomerang, como se puede ver en el caso de los países de la periferia europea.
Además, el manejo de las finanzas públicas en Chiapas ha sido muy desordenada y opaca, según se desprende de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en su informe de junio de 2011, ""Análisis de la deuda pública de las entidades federativas y municipios, 2000-marzo de 2011"" señala: En conclusión, el estado de Chiapas presenta finanzas públicas con balances (financiero y primario) inestables en los últimos cinco años, debido al comportamiento del gasto operacional con un crecimiento medio de 10.4 por ciento, mayor que el ingreso (5.5).
Existe una excesiva dependencia de los ingresos federales (94.8 por ciento) respecto del ingreso total; además, el ahorro interno tiende a deteriorarse por el comportamiento ya indicado del gasto operacional, lo que en el mediano plazo pone en riesgo la capacidad de pago oportuno de sus compromisos financieros. La comparación del endeudamiento neto (o variación de saldo de deuda) con los balances financiero y primario revela que es suficiente para cubrir estos conceptos en el corto plazo, pero esta situación cambiará a mediano plazo, debido a las restricciones que significan para las finanzas públicas el servicio de la deuda en los años futuros"".
Lo mismo se puede observar en las auditorías que se realizan al gasto federalizado por parte de la ASF, se puede ver en la página de la SHCP http://www.asf.gob.mx/Trans/Informes/IR2010i/Indice/Auditorias.htm, lo más grave es que el saqueo y el endeudamiento más grande de la historia Chiapas ha ocurrido con la indiferencia de la mayoría, la complicidad de algunos (diputados, medios, líderes maiceados, etc.) y el miedo de muchos.
En síntesis, de los tres indicadores que evaluaron los especialistas sobre la administración de Juan Sabines Guerrero, los resultados son negativos, en función de los siguiente: 1) los ritmos de crecimiento del PIB estatal son muy débiles y, en el caso del PIB por habitante éste decrece; 2) la evolución de la distribución del ingreso no mostró mejoría pese a que el estado fue destinatario de un mayor gasto público a través de las aportaciones y participaciones federales, así como de programas especiales, al altísimo endeudamiento público y en el ámbito privado a las remesas, ni así se logró mejorar la distribución del ingreso; 3) el grado de autonomía o independencia económica que logra el estado en función de sus finanzas públicas, creemos que no hubo avances ya que sigue dependiendo de las transferencias públicas del gobierno federal y privadas (remesas), sus ingresos propios son irrisorios, así que no están generando condiciones para pagos futuros de la deuda, sino que el dinero se ha despilfarrando en gasto corriente.
Es decir, no se invierte en obras de infraestructura física e inteligente, ni se combate a la pobreza con eficacia como se anuncia oficialmente. Chiapas no tiene condiciones para pagar la deuda, pues para que la tenga debería crecer y generar riqueza y no lo está haciendo, Chiapas no tiene condiciones para pagar porque sus ingresos propios son irrisorios y depende del presupuesto del Gobierno Federal.
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