En el marco del Día de Muertos, la organización Melel Xojobal se manifestó en los espacios de la plaza Catedral para visibilizar las muertes violentas de niños, niñas y adolescentes.
La tarde-noche de ayer lunes se reunieron en la Plaza de la Paz de San Cristóbal de Las Casas para instalar un altar en memoria de infancias asesinadas, encendiendo una luz para recordar a “quienes no debieron morir”.
Exigieron a las autoridades de los tres niveles de gobierno asumir su responsabilidad constitucional, garantizando investigaciones con perspectiva de género e infancia libres de revictimización, acciones efectivas para prevenir nuevas violencias, así como el cese absoluto de la impunidad.
Las cifras oficiales y los registros documentados revelan una realidad alarmante de vidas truncadas. Del periodo que comprende de 2015 a 2022 se documentaron 212 asesinatos y 405 casos de muerte violenta, incluyendo homicidios de niñas, niños y adolescentes en la entidad.
Sexenio anterior
A estos datos se suman los 473 casos registrados durante el sexenio previo hasta el año 2023, así como los persistentes saldos letales de los años 2024, 2025 y el actual 2026, donde la violencia criminal, los feminicidios infantiles, los homicidios dolosos con armas de fuego en municipios como Teopisca, Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal continúan sumando cientos de víctimas inocentes.
En el acto de memoria y exigencia de justicia realizado la tarde-noche del lunes participaron aproximadamente 35 personas.
“¡Memoria, verdad y justicia para todas las niñas, niños y adolescentes que no debieron morir!
¡Vivan las niñas, niños y adolescentes con alegría, libertad y dignidad!”, indicaron.












