La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) instaló unidades de vivienda para refugiados (RHU, por sus siglas en inglés) en distintos albergues, centros de salud, hospitales y clínicas del sur y norte del país, las cuales servirán como alojamiento adicional o módulos de atención médica.
“Estas unidades se usan en todas partes del mundo.
En México se están usando dentro de la respuesta ante la pandemia por Covid-19 para incrementar espacios de aislamiento y la capacidad de los centros de salud para atender a los pacientes.
En albergues también servirán para ampliar los espacios de alojamiento, a fin de protegerse del clima cambiante y de la mala salud”, explicó Phoebe Goodwin, oficial encargada de albergues.
Estas unidades cuentan con paneles para hacer dormitorios, una puerta con llave y una lámpara LED que proporciona más de seis horas de luz.
Las RHU han sido diseñadas a través de una colaboración entre Acnur, la empresa social Better Shelter y la Fundación IKEA, con el objetivo de servir como albergues autónomos, sostenibles y duraderos.
Ya han sido instaladas en hospitales, centros de salud y clínicas Covid de Palenque, Tapachula, Huixtla, Ciudad Hidalgo y Escuintla en Chiapas. También en Tenosique, Tabasco.
Así como en los albergues “Ranzahuer” en Oluta, Veracruz, y “Hermanos en el Camino” en Ixtepec, Oaxaca, y en otros estados del norte del país.
Debido a la pandemia, Acnur en México ha notado diferentes necesidades no sólo para alojar a las personas refugiadas y solicitantes de asilo, pues muchos albergues cerraron sus puertas a nuevos ingresos, sino también para los hospitales, clínicas y centros de salud que atienden a pacientes con coronavirus.
En algunos casos, “las autoridades sanitarias las usan como consultorios adicionales o para realizar muestras rápidas, diagnósticos epidemiológicos o como área de triage”.












