De acuerdo a un reporte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se afirmó que dentro del tráfico ilegal de flora y fauna silvestre, muchas especies en el mundo han sido sustituidas, tal es el caso del hueso de jaguar por el de tigre.
El organismo internacional detalló que “los criminales pueden pasar de especies protegidas a otras alternativas si tienen un valor similar en los mercados”.
Afirmó que se trata de una práctica común en el área de las maderas, donde hasta los expertos pueden tener complicaciones a la hora de distinguirla.
“La especie de palo de rosa dominante ha cambiado muchas veces a través de los años, pasando de ejemplares asiáticos a africanos.
También ha sucedido con el pangolín africano, traficado con más vigor después de que las poblaciones asiáticas fueron sobreexplotadas.
Los huesos de leopardo, jaguar y león han emergido como sustituto a los de tigre”, agregó.
Dentro del marco de la pandemia por Covid-19, la ONU sostuvo que para evitar estas crisis se necesita controlar el tráfico ilegal de fauna y flora silvestre, ya que parece que “está siendo aprovechada por los delincuentes para promover la caza ilegal y ofrecer curas a la enfermedad hechas con productos animales”.
“Se necesita una fuerte legislación y cooperación entre países para detener estos delitos”, reveló el nuevo estudio de la ONU.
Refirió que entre 1998 y 2018 se incautaron casi seis mil especies diferentes destinadas al tráfico ilegal de vida silvestre, no sólo mamíferos, también reptiles, corales, pájaros y peces.
La actual pandemia de Covid-19 y sus intensas consecuencias sobre la vida humana y la economía han ilustrado el impacto global de las enfermedades zoonóticas, para las cuales el comercio legal e ilegal de vida silvestre es un vector importante.
“Las interacciones de animal a humano, cada vez más frecuentes, incrementan la probabilidad de transmisión de patógenos entre ambas especies, y la vida silvestre conseguida de manera ilegal está al margen de cualquier control sanitario y expone a los humanos a la transmisión de nuevos virus”, expuso.
Cabe destacar que las enfermedades zoonóticas representan hasta el 75 por ciento de todas las enfermedades infecciosas emergentes e incluyen al SARS-CoV-2 que causó la pandemia de Covid-19.
“Los pangolines, que se identificaron como una fuente potencial de coronavirus, son los mamíferos salvajes más traficados en el mundo.
“Sin interferencia humana a través de la captura, sacrificio, venta, tráfico, comercio y consumo de vida silvestre, la evolución y transmisión del coronavirus habría sido altamente improbable”, finalizó las Naciones Unidas.












