De acuerdo a un análisis que realizó la Red por los Derechos de las Infancias en México (Redim) de 2017 a 2022, Chiapas es el único estado donde incrementó el número de nacimientos de madres de 10 a 17 años. Llaman a actualizar los programas de prevención y atención del embarazo adolescente desde el reconocimiento de sus derechos sexuales y reproductivos.
En el informe “Nacimientos de madres de 10 a 17 años en México 2022” se expone que la mayor cantidad de registros de nacimientos de madres niñas y adolescentes tuvo lugar en el Estado de México (12 mil 337), Chiapas (10 mil 915) y Puebla (7 mil 696). Los tres concentraron más de una cuarta parte de los registros de nacimientos de menores de 18 años (28.5 %).
La Red, en un análisis previo y con base en los datos que ofrece el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), resalta que la entidad chiapaneca también tiene un alto porcentaje de mujeres adolescentes casadas o unidas a una edad temprana, con 6.3 %.
También se subraya que la cantidad de nacimientos de madres de 10 a 14 años únicamente ha incrementado en tres de las 32 entidades: Querétaro, Oaxaca y Chiapas. De los más de 10 mil embarazos de infancias y adolescentes, en Chiapas se presentaron 803 casos de niñas entre 10 a 14 años.
Llamado
La Red exhortó a los tres órdenes de gobierno a que realicen mayores esfuerzos para que de forma efectiva se prevenga el embarazo adolescente, es cual suele privar —en la mayoría de los casos— diversos derechos como a una salud digna, a la educación y al libre desarrollo de la personalidad.
“Las autoridades federales, estatales y municipales deben coordinarse para garantizar la consecución de una educación de calidad y el establecimiento de acciones afirmativas que garanticen el acceso y permanencia de niñas y adolescentes embarazadas, facilitando su reingreso y que promuevan su egreso del sistema educativo nacional”, subrayó la Red.
Legislación
Cabe recordar que de acuerdo a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, en su artículo 50 establece lo siguiente: “Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a disfrutar del más alto nivel posible de salud, así como a recibir la prestación de servicios de atención médica gratuita y de calidad, con el fin de prevenir, proteger y restaurar su salud”.
Y establece que “todos los niveles de gobierno se deben coordinar para establecer las medidas tendentes a prevenir embarazos de las niñas y las adolescentes”.












