En el año 2013, el arzobispo Fabio Martínez Castilla expresó que la práctica del aborto es una acción más grave que la violación de niños por parte de sacerdotes, postura que se suma a la declaración del cardenal Norberto Rivera Carrera, quien en días recientes declaró que el aborto es un delito peor que el narcotráfico.
En entrevista para Cuarto Poder, la integrante de la organización Abortando Juntas, Ángeles Salinas, indicó que la Iglesia se ha empeñado en criminalizar a las mujeres que interrumpen su embarazo, ya sea de forma legal o clandestina.
Lo anterior a pesar de que distintos organismos internacionales han señalado que el aborto es un derecho humano de las mujeres, sobre todo en contextos de violencia donde los embarazos no deseados son producto de una agresión sexual.
En este sentido, en Chiapas existen tres causales legales por las que una mujer puede interrumpir su embarazo, estas son por violación, por mal formaciones congénitas del producto y/o porque la gestación pone en peligro la vida de la madre.
“Es lamentable que representantes de la Iglesia hagan este tipo de comentarios, sabiendo la cantidad de personas que han sido asesinadas en la lucha contra el narcotráfico desde el sexenio de Felipe Calderón”, acotó la especialista.
No obstante, explicó que el 24 de marzo del 2016 el Diario Oficial de la Federación publicó una modificación a la Norma Oficial Mexicana NOM-190-SSA1-1999, conocida también como “el milagro laico del jueves santo”, justo el día en el que se estableció que las diferentes instancias de Salud de todo el país tienen la obligación de aplicar los abortos necesarios a mujeres embarazadas producto de una violación sin que tal delito sea comprobado por las autoridades correspondientes.











