Integración a grupos de alcohólicos anónimos

Quienes deseen formar parte de los grupos pueden acudir de forma voluntaria. Cortesía
Quienes deseen formar parte de los grupos pueden acudir de forma voluntaria. Cortesía

En muchos puntos de la ciudad se pueden localizar grupos de Alcohólicos Anónimos (AA), sin embargo, estos no obligan a sus miembros a integrarse, ya que los asistentes acuden por su propia voluntad, incluso algunos lo hacen con el objetivo de evitar caer en la enfermedad del alcoholismo.

En estos casos, los integrantes de los mismos son personas a las que se les invita a acudir a los grupos por medio de visitas a clínicas, hospitales, centros de readaptación social o espacios públicos, cualquier lugar en donde se le pueda ubicar a una persona que padece la enfermedad.

De acuerdo con la literatura de AA, nunca “recluta” a sus miembros, nunca incita a nadie a que se haga miembro y nunca solicita contribuciones de fuera.

Los miembros de AA tienen interés en brindar ayuda a los demás alcohólicos que aún no han logrado la sobriedad. Primero, porque saben por experiencia propia que esa clase de actividades, que generalmente denominan trabajo de Paso Doce, les ayuda a mantenerse sobrios.

Sus vidas han adquirido un interés importante que los domina y probablemente les recuerda haciéndoles ver su experiencia de otros tiempos, que deben evitar el exceso de confianza que podría conducirlos a una recaída.

Cualquiera que sea la explicación, los AA que dedican libremente su tiempo y sus esfuerzos a ayudar a los otros alcohólicos, raras veces tienen mucho trabajo para conservar su propia sobriedad.

La segunda razón es que los AA desean vivamente ayudar a los bebedores problema, porque el hacerlo les da la oportunidad de pagar la deuda que contrajeron con quienes les ayudaron a ellos. Esa es la única forma práctica en que un individuo puede pagar su deuda con AA.

Todos los miembros saben que la sobriedad no puede comprarse ni alquilarse a largo plazo. Saben, sin embargo, que el nuevo modo de vivir sin alcohol es suyo con sólo desearlo, si honradamente lo quieren y si están dispuestos a compartirlo con quienes quieran seguirlo.