El secretario de Obras Públicas Municipales, Julio César Farrera, explicó que la ciudad cuenta con un programa de bacheo nocturno ejecutado en distintos puntos de la ciudad, reconociendo que gran parte de la infraestructura vial ha superado su vida útil.
La iniciativa de “Bacheando Tuxtla”, se ejecuta durante las noches y madrugada con el objetivo de mejorar la infraestructura vial sin generar congestionamientos.
La estrategia responde a la instrucción de priorizar el bienestar de la ciudadanía.
El funcionario indicó que este programa surge ante la creciente necesidad de atender el deterioro de las calles, muchas de las cuales han superado su vida útil.
Detalló que en zonas céntricas, como el primer cuadro de la ciudad, de la 1ª a la 11ª Oriente y Poniente, así como de la 1ª a la 9ª Norte y Sur, los pavimentos tienen más de 50 años desde su construcción.
Recordó que durante la administración de Juan Sabines Gutiérrez se pavimentaron importantes áreas como la zona de Colón y los alrededores de panteones, las cuales hoy presentan desgaste significativo.
“Un pavimento de concreto hidráulico tiene una vida útil de entre 20 y 30 años en condiciones normales, pero en Tuxtla las condiciones son distintas”, puntualizó.
Entre los factores que aceleran el deterioro, destacó la geografía de la ciudad, caracterizada por pendientes pronunciadas y su ubicación dentro de la cuenca del río Sabinal, donde convergen más de 20 afluentes.
Estas condiciones generan escurrimientos constantes que afectan la estructura del pavimento. Asimismo, reconoció que aún existe un rezago importante en materia de urbanización, con aproximadamente 320 kilómetros de calles sin pavimentar en la capital chiapaneca.












