La Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris) del Distrito de Salud VII, intensifica acciones de vigilancia y fomento sanitario en pescaderías, palapas, restaurantes, marisquerías y coctelerías de Tapachula, con la finalidad de evitar mayores complicaciones a la salud por la presencia de marea roja en el litoral de Puerto Chiapas.
Personal de la Dipris durante estas acciones de verificación en los negocios informó a vendedores y consumidores sobre la importancia de no comprar ni consumir moluscos porque se ha declarado veda sanitaria, además que está prohibida la extracción de los mismos y su consumo por la presencia de marea roja.
De acuerdo con información proporcionada, durante la verificación a comercios se solicita a los comerciantes facturas para conocer el lugar de procedencia de los moluscos bivalvos y en caso de provenir de la zona de Puerto Madero, se decomisa para evitar afectaciones a la salud de la población.
Dijeron que a través de folletos y volantes, se establece que lo único que se puede consumir con toda seguridad son productos como pescados, jaibas, camarón o langosta; lo que se debe evitar es comer moluscos bivalvos como almejas, ostiones, mejillones, entre otros.
Señalaron que también informan de los síntomas que puede presentar una persona por consumir moluscos contaminados: hormigueo en labios, lengua, boca y yema de los dedos; adormecimiento de piernas, brazos y cuello; falta de coordinación en músculos; dolor de cabeza; sensación de tener mucho sueño; incoherencia al hablar; diarrea, vómito, náuseas y dolor abdominal.
“Esta intoxicación por consumo de moluscos bivalvos contaminados causa mayores daños a la salud en niños, incluso puede poner en grave riesgo su vida”, abundaron.
Por tal motivo, exhortaron a la población a evitar consumir ostiones, almejas, mejillones, caracoles de mar, callo de hacha, pata de cabra, pata de mula, callo de margarita, tichindas y otros moluscos que estén cubiertos por dos conchas; no se deben consumir en ninguna presentación de comida, ya que las toxinas no se destruyen con el calor ni poniéndoles limón, por lo que el riesgo es el mismo si se comen crudos o cocidos o si sólo se toman el caldo.












