Intereses oscuros en el IEPC

El excoordinador de asesores de Rubén Velázquez López, Francisco González Zebadúa, ha sido contratado por el presidente del IEPC, el también rubenista Oswaldo Chacón Rojas, para despedir masivamente -en un primer momento- a más de cuarenta trabajadores de esta institución democrática, bajo una proyección de 70 trabajadores que están en la mira y que se quedarán sin empleos y liquidación alguna en los próximos días.

Fiel al estilo de sus anteriores patrones (Rubén Velázquez y Pablo Salazar), Oswaldo Chacón desde su llegada al Instituto Estatal y Participación Ciudadana (IEPC) ha motivado una campaña de desprestigio contra burócratas para imponer a su gente, violentando con ello los derechos humanos y las garantías individuales de cada trabajador.

Los inconformes, que por temor a represalias omiten su identidad, pidieron la intervención de organismos internacionales a favor del derecho laboral y de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, para frenar los abusos de una institución que es garante del ejercicio imparcial y democrático.

Asimismo, hicieron un llamado a Lorenzo Córdova Vianello, para que en Chiapas se evite la criminalización de los trabajadores, al tiempo de lamentar que se haya designado a un político en esta dependencia y no a un ciudadano, que es de lo que está ávida la ciudadanía de Chiapas.

Y es que hay que recordar que Oswaldo Chacón Rojas tiene afinidad a los proyectos políticos personales de Pablo Salazar Mendiguchía y de Rubén Velázquez López, y que en su historial, siempre ha protagonizado eventos de conflictos por su parcialidad en su actuar.

Recientemente, en la Universidad Intercultural de Chiapas (Unich) fue echado por la base académica, por imponer sus mismas prácticas de autoritarismo y por no respetar la vida universitaria de una institución que privilegia el libre pensamiento y manejo de cátedra.