Internos del penal de Ocosingo denunciaron que desde abril pasado se encuentran “castigados” sin que sepan las razones, además de que les están pidiendo 15 mil pesos por trasladarlos a otros reclusorios.
En una carta pidieron que un agente del Ministerio Público acuda a tomarles la declaración correspondiente para denunciar las “arbitrariedades” de que están siendo víctimas por parte de las autoridades penitenciarias y de los alcaides.
Dijeron que el 24 de abril pasado, el entonces director del penal, Francisco Javier Reyes “llegó a las 7.30 horas junto con los alcaides con una lista con los nombres de varios presos y nos trasladaron al área de enfermería”.
Aseguraron que allí fueron “golpeados severamente con toletes, con puños y patadas y luego nos llevaron a rastras al área conyugal y nos rociaron con gas pimienta; a algunos les fracturaron las costillas, les dejaron grandes moretones y a un compañero le tumbaron dos dientes con un tolete”.
Internos manifestaron que el pasado 24 de agosto fue cambiado Reyes y en su lugar fue designado Ubaldino Escobar Guzmán, “a quien le pedimos audiencia para tratar el asunto del castigo impuesto desde el 24 de abril, pero nos dijo que no podía apoyarnos en nada y que si queríamos ser trasladados a otro penal que le hiciéramos llegar 15 mil pesos o que de lo contrario, si seguíamos molestando, nos daría una calentadita”.
Los inconformes, quienes solicitaron la intervención de organismos de derechos humanos, manifestaron su intención de hacer una declaración formal ante un agente del Ministerio Público.











