Interponen amparo ante amenazas de la CFE

Los ejidatarios del municipio de Chicoasén que se oponen a la construcción de la presa Chicoasén 2, informaron que el 9 de mayo interpusieron un amparo ante los Juzgados de Distrito paras buscar la protección de cinco pobladores que tienen orden de aprensión, ya que “se siguen recibiendo amenazas” de la Comisión Federal de Electricidad (CFE)  y de otras autoridades “de meternos a la cárcel para que desistamos de la lucha que se emprendió por el despojo de nuestras tierras ejidales”.

En un comunicado afirmaron que durante el tiempo que su abogado Arturo Ortega Luna permaneció encarcelado por defender sus derechos, 52 amparos individuales fueron sobreseídos “y se fueron a archivo”.

Añadieron que “no se tuvo conocimiento de las audiencias constitucionales y de la noche a la mañana cambiaron los dos últimos amparos que teníamos ganados con los números 1838/2014 del ejidatario Avisain Solís López, que fue modificado al número 17/2016 y el amparo colectivo 941/2015, ahora 84/2016 que enviaron a Saltillo, Coahuila, para la se sentencia”.

Agregaron: “Sabemos que la estrategia del Gobierno y de la CFE es dejarnos indefensos [pues] es evidente que con este hecho al momento de llevar el amparo a otro estado cambia nuestro panorama, ya que todo los ejidatarios somos de bajos recursos y carecemos de conocimientos y al estar en otra entidad nos imposibilita llegar para darle seguimiento.

”Es lamentable que en este país no haya justicia, porque el gobierno nos obstruye cada uno de los pasos que damos, para lograr sus intereses, que en este caso es la construcción del mega proyectos hidroeléctrico”.

Informaron que el pasado 4 de mayo se entrevistaron con el relator de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Michael Forst, en el estado de Puebla y le expusieron la situación que enfrentan por la defensa de sus derechos, encabezada por el Comité Ejidal.

Finalmente pidieron que se fije una fecha para entablar un diálogo y sean canceladas las órdenes de aprehensión en contra de los ejidatarios básicos, la mayoría enfermos y mayores de 70 años de edad.