Las intervenciones comunitarias por parte de la academia han contribuido a mejorar la producción y conservación de la naturaleza, pero también “hemos observado una resolución de conflictos sociales, una construcción participativa del desarrollo y más cohesión social”, destacó la investigadora de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Andrea Venegas Sandoval.
Explicó que la intervención comunitaria es un conjunto de técnicas, métodos y herramientas que se suma a un grupo multidisciplinario que busca fomentar el desarrollo socioambiental a través de una colaboración activa en las comunidades, a fin de que estas fomenten progresivamente una transformación de su realidad.
En la ponencia titulada “Intervenciones comunitarias en el contexto socioambiental: buenas prácticas desde el sur de México”, expuso los trabajos en el contexto agrícola en Chiapas y el apoyo dado a caficultores de la región del Soconusco.
Colaboración
“Esta experiencia de colaboración entre académicos y productores de café surgió a raíz del acercamiento de los productores al grupo de investigación en zonas cafetaleras, solicitando apoyo para enfrentar el problema de la roya que azotaba en ese entonces, y a raíz de ello se empezaron a hacer diferentes procesos participativos y de diálogo”, explicó.
Estudiantes, académicos y caficultores comenzaron un proceso formativo, donde se realizaron 143 entrevistas semiestructuradas, talleres y foros que culminaron en diversos productos.
A decir de Venegas Sandoval, el trabajo más importante fue la creación de “un diplomado que se generó y diseñó en función de las expectativas que tenían los caficultores y todos los aspectos que necesitaban fortalecer para que su práctica productiva fuera de mayor sustentabilidad, por lo que funcionó, además, para fortalecer el capital humano”.












