"Con la doble moral que lo caracteriza, el candidato de las ""izquierdas"", Andrés Manuel López Obrador, manifestó públicamente en días pasados que era necesario revisar el caso del ahora reo y ex gobernador Pablo Salazar, para no cometer una injusticia, invocando la reconciliación, la paz, parafraseando la odiosa venganza de nuestro himno chiapaneco.
Es en verdad decepcionante la postura de ""El Peje"". López Obrador ahora aboga por Pablo Salazar Mendiguchía.
Craso error comete López Obrador al pretender inmiscuirse en el asunto de justicia más delicado que ha tenido Chiapas en los últimos años. Olvida el candidato presidencial, o finge olvidar, todos los atropellos y crímenes del pabliato durante su gobierno.
Cuánta decepción ha causado este gravísimo error del candidato que de esa manera expresa su doble moral y que lejos de ayudar a la reconciliación, divide aún más a los pseudo partidos de izquierda en Chiapas.
Andrés Manuel López Obrador ha venido a darle el tiro de gracia al perredismo estatal. Su apoyo a Pablo Salazar demuestra la vileza de su conducta, seguramente inspirada en intereses económicos para financiar sus gastos de campaña, que finalmente evidencia corrupción, ambiciones personales y un doble discurso que de ninguna manera es congruente con sus postulados de honestidad, moral y transparencia.
Mal el pronunciamiento, porque se hace a sabiendas del legado de Salazar en Chiapas, de sangre, de dolor, de odio, de rencor; esas fueron las motivaciones del ahora ex mandatario, que ahora están documentadas en los expedientes penales sobre los cuales el aspirante de las izquierdas quiere influir.
Cuántos ciudadanos en verdad defenderían sinceramente a Salazar. Salvo los que resultaron beneficiados con la rapiña que en una cifra de 11 mil millones tiene apenas una muestra, no serán muchos.
Valdrá la pena venir a ponerse de tal manera en evidencia.
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