Tuberías con varias décadas de antigüedad, a lo que se le suma errores de conexión de aguas pluviales a la red de drenaje de la ciudad, así como socavones y colapsos, se presentan especialmente en partes bajas y durante temporadas de lluvia en Tuxtla Gutiérrez.
El director general del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Smapa), René León Farrera, apuntó que los casos en donde las aguas negras retornan y se filtran a las casas de los usuarios, son especialmente en las zonas bajas de Tuxtla.
Lo anterior deriva de que el drenaje sanitario se combina con el agua pluvial de los patios y traspatios, creando los conocidos tapones hidráulicos, que es cuando la tubería cambia por una tubería laminar para trabajar por presión, y en lugar de recibir las descargas por la combinación de las aguas pluviales y de drenaje, esta impide la liberación.
León Farrera apuntó que un 80 por ciento de las casas de Tuxtla Gutiérrez tiene la conexión del agua pluvial combinada con la del drenaje, situación que origina un problema constante y que no se puede decir si se resolverá a la brevedad.
No hay capacidad de las redes sanitarias para conducir las aguas pluviales debido a que es mucha el agua y los diámetros de la tubería sanitaria son pequeños; cuando se hacen aportaciones son por goteo, es decir, no son constantes, considerando las aguas que se desechan al lavar trastes, bañarse o las descargas sanitarias.
En contraparte, cuando llueve las aguas pluviales son constantes, y si se descargan a la red sanitaria, se produce una presión elevada que termina por afectar las tuberías, y en muchos casos son muy antiguas o con un alto desgaste, por lo que finalmente se dan colapsos, o gradualmente se crean cavernas por donde circulan las aguas negras.
Las partes altas de colonias como Patria Nueva, Las Granjas, entre otras, no padecen de este tipo de afectaciones a diferencia de las colonias del centro de la capital, en donde se concentra la presión.
Debido a esta situación, tanto fraccionamientos como construcciones departamentales y residenciales deben tomar en cuenta la división de aguas pluviales y drenajes.
A decir de René León, se ha comenzado a promover en la construcción de fraccionamientos el aprovechamiento de las aguas pluviales de techos y traspatios para que se almacene y, posteriormente, pueda ser una reserva para el consumo diario, la cual se utilice para otros usos, como el lavado de baños, puesto que es agua que, en caso de ser tratada, puede tener grandes beneficios como el riego de áreas verdes.












