Comerciantes establecidos en el sendero peatonal en Tapachula, denunciaron que el dren pluvial de esta zona se ha convertido en un foco de contaminación, debido a que presuntamente comerciantes de la feria de San Agustín vierten grasas, aceites, orines y excrementos, en las alcantarillas.
Los afectados señalaron que los malos olores se vuelven insoportables sobre todo al mediodía, cuando el calor intensifica la pestilencia en este sector del centro de la ciudad.
El dren pluvial recorre la tercera calle Poniente, desde la sexta avenida Norte hasta la Central Norte; sin embargo, el mayor problema se concentra entre la sexta y cuarta Norte, donde, de acuerdo con los empresarios, se depositan residuos provenientes de los establecimientos instalados con motivo de la feria de San Agustín en el parque central Miguel Hidalgo.
Actos
Jorge Alfredo Gálvez Sánchez, representante de los empresarios afectados, explicó que presuntamente los comerciantes aprovechan el término de sus actividades para arrojar sus residuos en las dos principales rejillas del dren: una ubicada en medio del sendero, entre el parque Central y una farmacia, y otra al inicio del andador.
Indicó que esta situación ha convertido al sendero peatonal en un foco de contaminación, que afecta tanto a empresarios como a peatones.
“De mi bolsa estoy comprando jabón biodegradable y cloro y hemos solicitado pipas de agua para echarle al dren, porque son insoportables los malos olores que salen. Algunos han tratado de tapar con cintas las ranuras para tratar de disminuir la pestilencia”, señaló.
Desplazamiento
Explicó que el sendero fue diseñado con un desnivel hacia una ranura central que permite captar el agua de lluvia y conducirla a lo largo del andador, por lo que los residuos no permanecen en un solo punto, sino que se desplazan por el sistema de drenaje.












