Habitantes del fraccionamiento Nuevo Milenio se apoderaron de un predio para impedir que autoridades estatales y municipales construyan en el mismo un albergue para migrantes.
Decenas de personas, principalmente mujeres, llegaron al lugar e instalaron una serie de chozas de madera y nylon en el terreno que fue sometido a limpieza utilizando maquinaria pesada.
Y es que señalaron que la instalación de un albergue para migrantes traería consigo problemas de inseguridad y violencia, tal como ocurre en la colonia San Antonio Cahoacán, en donde se ubica uno de ellos.
Solicitaron a las autoridades la instalación de una mesa de diálogo para atender la problemática, estableciendo que los colonos no fueron convocados ni advertidos del proyecto para beneficiar a extranjeros.
“No queremos más inseguridad ni amenazas para nuestros hijos que acuden a las escuelas, tampoco robos a casa-habitación”, señalaron los colonos.
Los habitantes pidieron a las autoridades que les sea donado para personas de escasos recursos de esa misma colonia o en su caso, que se instale otro tipo de proyectos de beneficio para ellos y no de extranjeros.











