Invasiones acumularon 20 toneladas de basura

Desde el 2010 comenzaron las invasiones en el Cañón del Sumidero. CP
Desde el 2010 comenzaron las invasiones en el Cañón del Sumidero. CP

Aunque la mayoría de las invasiones se retiraron desde el 2019 en el Parque Nacional Cañón del Sumidero, hasta el momento se han levantado unas 20 toneladas de basura, sin embargo, está pendiente de removerse otro porcentaje considerable de residuos que quedaron, a fin de que no afecten el desarrollo del ecosistema, mencionó Roberto Escalante López, director de esta reserva natural.

Comentó que en este espacio, que está bajo el resguardo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), el año pasado no fue posible sacar todos los escombros que quedaron acumulados de las hectáreas que fueron impactadas.

Para solucionar este problema, explicó, se han hecho campañas con personal del Cañón del Sumidero, con las autoridades de Tuxtla Gutiérrez y con población cercana al parque; este miércoles sacaron, en promedio, cuatro toneladas de basura.

Desde que comenzaron las invasiones en la reserva, ocurridas de 2010 al 2019, las autoridades encargadas de la aplicación de la justicia han recuperado 220 hectáreas, sin embargo, no ha sido posible liberar toda la zona de tantos residuos que quedaron por la gente que llegó al lugar bajo la justificación de no contar con una vivienda.

De los escombros que han encontrado, debido a que parte de los hogares se construyeron con concreto, se han ocupado en el muro que se construye en los alrededores para delimitar el área, sin embargo, en lo que refiere a los plásticos, lonas o los cascarones que quedaron de los enseres domésticos, aún se mantienen acumulados.

De las 220 hectáreas que estaban invadidas, en 100 de ellas ya se encontraban viviendas de todo tipo; de hecho, en la actualidad prevalecen tres invasiones que abarcan 21 hectáreas, sin embargo, la Conanp y las autoridades locales están a la espera de que se resuelva la parte legal para entrar con operativos.

Recuperaciñon

Afortunadamente existen espacios que, al no tener asentamientos irregulares, la misma naturaleza ha hecho su trabajo de recuperación y lo único que se debe hacer es enriquecer esa reestructuración de la flora. La basura acumulada no fue arrastrada hacia el río Grijalva, tomando en cuenta que se colocó en un espacio adecuado para que llegaran los camiones recolectores.

Se tiene previsto que en este 2020 se termine de sacar el 30 por ciento de basura acumulada, tomando en cuenta que en el siguiente año se tiene pensando una propuesta para reforestar zonas prioritarias.