Invasiones dejaron 33 toneladas de basura

Invasiones dejaron 33 toneladas de basura

Después de que las autoridades de los tres órdenes de gobierno intervinieron para sacar las invasiones de 40 hectáreas en el Cañón del Sumidero, personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) ha levantado 28 toneladas de basura entre muebles, llantas y PET, y faltan cinco toneladas más, puntualizó Adolfo Vital Rumebe, director de este parque nacional.

Entrevistado sobre el tema, mencionó, que debido a las afectaciones que se generaron en el sitio, están en un proceso inicial para recuperar las áreas que sufrieron un daño severo.

En algunos casos, dijo, se perdió la capa orgánica del suelo, la que sustenta la vida vegetal; ahora están en una etapa de análisis, considerando que recuperar esta parte puede llevar entre uno y dos años, todo depende si hace de forma natural o de forma asistida.

“Puede ayudar la adición de algunos fertilizantes orgánicos o algunos materiales que nos apoyen más; obras con retención de suelos para evitar erosión y deslaves de suelo (...) para ya empezar a proporcionar mejores condiciones”, complementó.

El programa de reforestación, explicó, incluye la siembra de árboles nativos para que el sistema original (selva baja caducifolia) vuelva a ocupar los espacios, aunque se podrían agregar elementos arbóreos que sirven para la atracción de animales, para que hagan la función de dispersar semillas.

Una reforestación, en estos ecosistemas, incluye entre 400 y 600 árboles por hectáreas, lo que se traduce en más de 16 mil plantas para toda la zona que estaba invadida.

No obstante, aclaró, se trata de una etapa; la otra, la llamada sucesión ecológica, es la recuperación temprana que podría ser en los primeros cinco años y hasta después de los 20 años se podrían igualar las condiciones de la selva caducifolia que fue dañada por las invasiones.

El director del Parque nacional Cañón del Sumidero confió en que las autoridades encargadas de la seguridad ya no permitan más invasiones; sumado a que los trabajos tienen que ir acompañados con mantenimiento y acercamiento con las colonias que se encuentran en los alrededores, para mejorar la protección de la reserva.

Las invasiones en el Cañón del Sumidero empezaron entre el 2012-2013; cuatro años más tarde comenzaron los desalojos de las personas que se adueñaron de espacios naturales. En 2019 la Fiscalía General del Estado (FGE), en coordinación con otras autoridades liberaron, con cuatro intervenciones, el parque de las personas que estaban invadiendo.

Como una forma de prevención del delito, también se trabaja en la construcción de un muro perimetral que va a rodear la parte que colinda con la mancha urbana y abarca 20 kilómetros; aún faltan por edificarse entre seis y ocho kilómetros más.

“Con este muro se establece el respeto que debe haber hacia el parque nacional, y que de alguna manera la gente pueda identificar la zona, que se lleve el mensaje que es de todos, pero todos lo tenemos que cuidar”, finalizó.