Las invasiones de tierras que se están presentando en el municipio de Tuxtla Gutiérrez afectan seriamente a las inversiones destinadas al desarrollo inmobiliario de la capital del estado.
De acuerdo con Erik Enrique Aguilar Gómez, miembro de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Chiapas, cuando no existen las garantías respecto a la tenencia de una propiedad privada destinada para le construcción de viviendas, se genera desaliento en los desarrolladores de vivienda, de ahí que es necesario hacer valer la ley, pero sobre todo evitar nuevos asentamientos como los que se están formando en Tuxtla.
"Las invasiones de tierra afectan a quienes se dedican a hacer vivienda, más cuando se tienen los permisos y ocupan los predios. El daño que se les hace a los constructores de vivienda es muy grande y es una manera de desalentar las ganas de querer invertir en el sector inmobiliario. Lo que se debe hacer, es que se respete la ley y actuar de manera inmediata para no se consoliden nuevos asentamientos", indicó.
Aguilar Gómez dijo que otra de las consecuencias que conllevan las invasiones en ciudades como Tuxtla Gutiérrez, es que ante la falta de planeación de estos asentamientos, el llevar servicios básicos que habrán de demandar las familias de estas invasiones resulta demasiado caro para las autoridades.
La Meseta de Copoya, así como la Reserva del Cañón del Sumidero están siendo devastadas debido a la llegada de grupos invasores, los cuales han deforestado varias hectáreas de vegetación, y provocado alteraciones al equilibrio ecológico de estas áreas naturales que le quedan a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.
El corredor biológico en donde se encuentra tanto la Meseta de Copoya como el Cerro Mactumaczá, se ha visto afectado recientemente por la presencia de asentamientos humanos que han invadido más de 5 hectáreas.
Tuxtla Gutiérrez enfrenta en la actualidad el grave problema de impulsar desarrollos urbanos dentro de la propia ciudad, toda vez que los espacios para la edificios de nuevos fraccionamiento están prácticamente agotados, de ahí que las nuevas viviendas que se están haciendo se encuentren fuera de la ciudad.
Es por ello que en el caso de los invasores, éstos aprovechan los últimos espacios ecológicos que tiene la ciudad de Tuxtla Gutiérrez para ocuparlos sin que se hayan tomado acciones legales para reubicarlos y evitar con ello más daños a estos pulmones que se tienen en la capital del estado.












