La urbanización irregular de zonas naturales protegidas circunvecinas a la capital del estado ha provocando un sobrecalentamiento en Tuxtla Gutiérrez, incluso de hasta doce grados con respecto a zonas limítrofes como San Fernando, explicó el director de Planeación Ambiental y Ordenamiento Ecológico Territorial de la Secretaría del Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), Wirber Arturo Nuñez Camas.
Esto ocurre porque las zonas invadidas son sujetas a tala y cambio en el uso de suelo. Al deforestar las áreas protegidas se deja de tener el filtro que enfriaba el viento proveniente de San Fernando, descrito como el “aire acondicionado” de Tuxtla Gutiérrez.
La zona alta de la Cuenca del Río Sabinal se ubica en San Fernando, la cual presenta pérdida de flora y fauna, además de la deforestación por venta de predios en áreas protegidas.
Se pierden servicios ecosistémicos como la filtración de agua, captación del líquido, provocando inundaciones y altas temperaturas hacia la cuenca baja, que es la capital del estado.
El funcionario advirtió que debido a esta irregular venta de predios, se talan árboles que son generadores de oxígeno e inclusive sirven como filtro para el aire que viene de la dirección de San Fernando hacia Tuxtla.
Como parte de este contexto depredador, el año anterior se tuvo una sensación térmica de 57 por ciento, descrito comúnmente como “bochorno”.
Explicó que la problemática radica en la ignorancia de las personas al no saber en qué condiciones se encuentra el suelo para construir, pues en muchas ocasiones los lotes se encuentran dentro de zonas protegidas.
Por ello, invitó a los ciudadanos a informarse sobre el predio que piensan adquirir, por medio de la liga www.planeacionterritorial.com, en donde se podrán enterar del tipo del suelo del lote.
En este contexto, recordó que en el caso del Cañón del Sumidero se ha perdido el 12 por ciento de su superficie, sin contar con las invasiones realizadas el año anterior, por asentamientos irregulares.
Mientras en un estudio preliminar del 2015, realizado por la Semahn, se informó que en la Zona Metropolitana se han perdido alrededor 800 hectáreas de tierras protegidas.
Esto debido a lotificaciones irregulares de áreas naturales protegidas como zonas forestales y unidades de gestión ambiental











