"En días pasados se tocó aquí mismo el tema de las invasiones. Se expuso que más de siete municipios de Chiapas padecen este problema y que no todos tienen el mismo perfil, pues por ejemplo, hay casos en que el fenómeno es de un carácter agrario, como las ocupaciones ilegales en la Selva Lacandona por parte de grupos de las etnias tseltal y chol, y que además no corresponden a fechas recientes, sino que han estado allí de años atrás, sin que lo anterior implique que esos grupos carezcan de asesores externos que incluso hablan por ellos. Pero para efectos del planteamiento que se pretende hacer adelante, dejaríamos afuera a estos grupos.
Quitamos también el caso del municipio de Belisario Domínguez -noroeste de Chiapas-, el cual no obstante ser invasión, responde a otra naturaleza.
Interesa en este caso analizar las invasiones perpetradas en los municipios de Arriaga primeramente, pero también las de Ocosingo, Cintalapa y Las Casas, por ser acciones que parecen consecuencia de una estrategia con el fin de implantar el desorden para pescar en río revuelto. Cuál sería la pesca: puede ser política o incluso económica.
En las invasiones de Ocosingo -7 predios de los cuales 5 fueron desalojados, y quedan 2 pendientes-, de acuerdo con quienes viven allí, los protagonistas recibieron de manos de personal de oficinas del gobierno estatal, copias certificadas de documentos tramitados en el Registro Público de la Propiedad sobre la situación legal por ejemplo del predio El Carmen de 2 hectáreas. Algunos de los ocupantes eran también empleados de una subsecretaría del gobierno estatal, abogados, funcionarios, trabajadores incluso de la Secretaría de Salud estatal, entre éstos, enfermeros, polivalentes, y otros. Tras el desalojo no hubo ni hay hasta ahora un líder preso. Así, todo esto es muy raro.
Por otra parte, en el municipio de Arriaga, como se sabe, hay otra invasión en terrenos propiedad de productores pecuarios. En este caso, una senadora del Partido de la Revolución Democrática ha sacado la cara tras la detención de tres dirigentes. Sólo entonces pareciera que los invasores ""de a pie"" cuentan con padrinos y asesores en las instancias más insospechadas.
Otro senador, también del Partido de la Revolución Democrática, ha intervenido por la liberación de dirigentes chiapanecos que no se han caracterizado precisamente por su respeto a la propiedad privada y no obstante han sido sacados de prisión e instruidos para que estén tranquilos por algún tiempo.
En el caso de Cintalapa, quienes se apoderaron de 426 hectáreas de los predio ""El Progreso"" - ""Las Casetas"", aseguran que esos son terrenos nacionales, al igual que los de Arriaga, por lo que vale preguntar, quién les dijo eso, quién los alienta a violar la ley.
No obstante que estas invasiones corresponden a diferentes fechas, de un mes a dos años, existen en todos estos casos elementos muy extraños que parecieran obedecer a un patrón determinado que proyecta un perfil bastante artificial.
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