Invasiones propician inseguridad y pobreza

Invasiones propician inseguridad y pobreza

Desde la década de los 80, Tuxtla Gutiérrez ha sido afectada por el fenómeno de los asentamientos irregulares, un tema que acarrea diferentes consecuencias, mismas que van desde la afectación a reservas naturales hasta el desgaste monetario para las autoridades que afrontan los procesos, sean de regularización o desalojo, los cuales han ocurrido mayormente en los últimos dos años.  

De acuerdo a expertos en el tema de desarrollo urbano, en la capital chiapaneca, todas las colonias localizadas en la parte superior del libramiento Norte han sido asentamientos irregulares o invasiones.  

Con el paso del tiempo, algunas han pasado por un proceso de regularización, formando parte de la Carta Urbana Municipal, sin embargo, es un fenómeno que sigue creciendo.  

Sergio Tovar Palacios, arquitecto del Despacho T+E, explicó que este problema tuvo su auge durante las décadas de los 80 y 90 con la migración de personas de otros municipios.  

Comentó de acuerdo a su experiencia como participante en una de las últimas actualizaciones de la Carta Urbana Municipal, que son entre 100 y 150 colonias irregulares, o en proceso de regularización.  

Dentro de los problemas está el tema presupuestal, que representa dotar de servicios e infraestructura a estas colonias, algo que resulta complejo por ubicarse en zonas elevadas de la ciudad.  

Precisó que un cálculo estimado para llevar servicios a una sola de las colonias, representa invertir el 10 por ciento del presupuesto total anual del Ayuntamiento.  

Legalidad

Detalló que actualmente son entre 800 a 900 colonias regulares en Tuxtla, y desde hace unos 20 años no se ha parado el proceso de legalización mediante la tenencia de la tierra.  

La última colonia debidamente planeada en la capital chiapaneca fue la 24 de Junio, formada para los trabajadores que participaron en la construcción de las presas hidroeléctricas. 

Destacó que los asentamientos irregulares se han desarrollado en mayor medida en la zona norte, aunque en la ladera sur el suelo es más inestable y no es apto para construir.  

“Hablamos que toda la zona que se salió de control en cuanto a los asentamientos vienen desde Kilómetro 4, hasta el límite de la reserva del Cañón del Sumidero, hasta Vida Mejor”, precisó.  

En la parte urbana no se debería construir más allá de los límites de los libramientos, pero no se realizó un trabajo de contención, aunado a la necesidad de vivienda, lo que obligó a seguir desarrollando viviendas.  

“Llevar los servicios de infraestructura básicos a la zona norte ha sido muy complicado, lo conveniente en esta parte de la capital era crear fraccionamientos con un alto valor adquisitivo, por el tipo de suelo y la altura”, mencionó.  

Sin embargo, mencionó que en Tuxtla no se han respetado los cinturones de contención, aunado a que la capacidad adquisitiva de las personas que forman colonias irregulares es baja, de tal forma que todos los gastos recaen en las autoridades en turno.  

Precisó que dentro de los planes que serían aptos para desarrollar viviendas en la capital chiapaneca, están las construcciones tipo condominio o tipo vertical, aunque también quedan predios rumbo a Chiapa de Corzo que estarían siendo aptos para el desarrollo de viviendas, siempre y cuando se hagan de la manera correcta, es decir, a través de fraccionamientos legales.  

Predios irregulares e inseguridad.  

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) reveló que en el Cañón del Sumidero se registraron ocho invasiones y se identificaron irregulares en las colonias Flores Magón, Ampliación La Fortuna, Ampliación Los Limones, Benito Juárez (Nueva Esperanza I y II), Ampliación Emiliano Zapata, Benito Pablo (Chiapa de Corzo), Manuel Velasco Coello y Leticia Coello. Siguen activos los asentamientos denominados El Roblar y La Ilusión.  

Otro problema grave que enfrenta la ciudad se vincula con la inseguridad, tomando en cuenta que de las 521 colonias reconocidas, 25 de ellas registran altos índices de violencia en contra de las mujeres.  

Un ejemplo claro de esta situación se puede observar en los datos que comparte la plataforma alertadegenerochiapas.org.mx: el año pasado se reportaron cinco mil 448 carpetas de investigación por delitos que afectan a las mujeres; de esos números, en Tux-tla Gutiérrez se reportaron 998 incidencias que significó el 25 % de todas las cifras estatales.  

En la ciudad, de manera constante, se exponen casos de robo a mano armada, asaltos a las afueras de sucursales bancarias, sustracción ilegal de vehículos y hasta feminicidios.  

La plataforma Semáforo Delictivo documentó 26 homicidios en la capital el año pasado, se le suman 752 casos documentados de violencia familiar.  

Los datos reunidos del Centro Estatal de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C4), revelan que en “Tuxtla Gutiérrez se han detectado altos índices de violencia en las colonias: Las Granjas, Patria Nueva, Centro Sur Oriente, Terán, San José Terán, San Francisco, Real del Bosque, Centro Sur Poniente, Bienestar Social, Centro Norte Poniente, Albania Alta, Plan de Ayala, Niño de Atocha, Copoya, Kilómetro 4, La Misión, Hidalgo, Albania Baja, Linda Vista Shanka”. 

Cinturón de pobreza  

El jefe estatal de Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud del estado, José Guadalupe Dantori Córdova, comentó que realizan toda una serie de campañas en la periferia de la ciudad.  

En el trabajo de campo que realizan en las colonias de la periferia de la capital han identificado que en algunas zonas no cuentan con todos los servicios, como agua potable y drenaje sanitario, lo que los obliga a hacer sus necesidades fisiológicas a ras del suelo o construir una letrina. 

Por ello, se han enfocado en el tema, capacitando a las familias en esta situación para tomar medidas que permitan evitar enfermedades; todos los casos son documentados y reportados a la Secretaría de Salud municipal. 

Varias de esas familias, de las cuales muchas provienen de otros municipios, como de los Altos, viven en casas hechas de materiales reciclados, por lo que realizan campañas altruistas para la donación de cobertores, despensas y otros artículos, sobre todo en temporada de frío.  

Con base en el Plan de Desarrollo Municipal, de acuerdo a los registros de los Censos Económicos 2014 del Inegi, que se realizan cada cinco años, las unidades económicas (UE) del municipio de Tuxtla Gutiérrez generaron ingresos por más de 64 mil 241 millones de pesos, de los cuales el 84.0 % corresponden a las actividades del sector terciario, 15.9 al sector secundario y menos del uno por ciento de las actividades primarias. 

Todo esto trae consigo que varias familias, que vienen de otros municipios a trabajar a la capital, renten casas en la periferia debido a los bajos costos, pero para ahorrar todavía más lo hacen entre dos o tres familias, en condiciones de hacinamiento. 

Apuntó que trabajan en coordinación con el Ayuntamiento municipal para realizar determinadas acciones en las colonias de la periferia, de forma de que puedan incidir en más población y generar mejores condiciones de salud.  

Al respecto, Guadalupe Alfaro Zebadúa, secretaria de Salud municipal, dio a conocer que el cáncer cervicouterino registra una alta incidencia en las colonias de la periferia de la capital, debido a varios factores, por lo que realizan campañas de Papanicolaou, colposcopías y talleres de exploración de mamas.  

Elecciones

Juan José García Caseros, presidente de la asociación Movimiento por la Democracia en Chiapas (Modech), que junto a otras asociaciones han recorrido la orilla de Tuxtla, denunció que las autoridades las tienen en el abandono pues “esa gente existe”. 

En este sentido, detalló que quienes viven en alguna colonia no reconocida por la carta urbana, muchos, en tiempo electoral, votan con credenciales con un domicilio anterior; y quienes sí tienen actualizados sus domicilios, que significa que son colonias reconocidas, sus colonias no están municipalizadas o por ubicarse en la periferia, no reciben la misma atención que un fraccionamiento del centro. 

Asociaciones son la voz 

García Caseros aseguró que las asociaciones civiles, que llevan apoyos, festividades, pláticas y cursos de capacitación a los habitantes de estas zonas de la ciudad, fungen muchas veces como voz de ellos, pues se convierten en el único medio para dar a conocer sus necesidades a las autoridades de los tres niveles. 

Lo anterior es debido a que las asociaciones civiles, para llevar apoyos y beneficios, trabajan de la mano con empresarios, fundaciones y autoridades de distintas dependencias, según el servicio que como asociaciones identifiquen o la misma población la requiera.  

Vulnerabilidad

El tema de los asentamientos irregulares ha traído como consecuencia problemas para el suministro de la energía eléctrica, el agua potable y hasta servicios tan básicos como la recolección de la basura; se ha convertido entonces en la capital de los asentamientos irregulares y también de la inseguridad.  

Datos de la Secretaría de Protección Civil en la capital de Chiapas, dependencia que encabeza Elizabeth Hernández Borges, revelan que existen dos factores que generan vulnerabilidad en la ciudad y están asociados a los fenómenos hídricos (inundaciones) y al deslizamiento de laderas, fenómenos ocasionados por la deforestación y alteración del suelo en las partes altas de la ciudad.  

Sin embargo, gracias a la implementación del Atlas de Riesgo, se concluyó que 230 mil personas son vulnerables al impacto del deslizamiento de laderas o de inundaciones en 85 colonias.  

La autoridad, por lo menos en el Plan Municipal de Desarrollo, ha hecho el compromiso que en esta administración, con trabajos que se harán en materia hidráulica, se mejorará el servicio de agua potable y saldrán beneficiados más de 277 mil habitantes en los límites de la zona sur y otras 231 mil 200 personas en la parte sur-poniente; este es un servicio que ha generado molestia a la población por las diferentes anomalías que se han encontrado.  

Para aminorar los daños en futuras generaciones, el Gobierno Municipal puso en marcha el programa Impacto Pluvial Cero, que consiste en que los desarrolladores tienen que edificar en zonas que respeten las normas hidráulicas y los escurrimientos, tomando en cuenta que la ciudad está rodeada de 21 afluentes. 

Las invasiones crean un panorama socioeconómico bastante complejo, no sólo para la capital chiapaneca, es un tema que afecta a todos los sectores de una sociedad, al ser generadoras de pobreza, inseguridad e ilegalidad.