Invasores adheridos a la organización Orcasa, se apoderaron de unos mil 500 lotes, afectando a más de 400 propietarios. Ante el atropello, los agraviados han tocado diversas instancias. En respuesta, un líder fue detenido, pero persiste el despojo, extorsión, acoso e intimidación de otros dirigentes.
Ante este medio comparecieron representantes de los afectados, con propiedades en el fraccionamiento Magali, el cual los invasores agremiados a la Organización Campesina San Andrés han denominado Colonia Francisco Villa, municipio de Berriozábal.
Los agraviados indicaron que como parte de su demanda presentada tras la invasión en septiembre del 2017, fue detenido Nabor Morales Diaz, líder del grupo invasor.
Sin embargo, a partir del 22 de diciembre de ese año, asumió el liderazgo Apolinar Morales Selvas.
“Él continúa con las acciones delictivas; con engaños y mentiras mantiene cautivo a invasores, cobrándoles por diversas cooperaciones impuestas”, dijeron.
Agregaron que Morales Selvas ordena la medición y entrega de los terrenos que siguen vendiendo a diestra y siniestra, pese a que éstos tienen dueños legítimos.
Uno de los agraviados dijo que a él le exigieron siete mil pesos para “no molestarlo”.
“Mi terreno está a media invasión. Al principio saqué mi familia, yo seguía ahí, pero al ver la situación me salí también porque me amenazaron”, dijo.
Los denunciantes añadieron que los invasores se están robando el material eléctrico (cables, transformadores y hasta los postes de luz) mismos que están legalmente instalados en las primeras manzanas del fraccionamiento, gestionados por los propietarios y no por los invasores.
Los quejosos lamentaron la pasividad del gobierno, al solapar la delincuencia del grupo invasor, “que pese a tener una demanda y a uno de sus líderes preso y otros más con órdenes de aprehensión, continúan delinquiendo en nuestras propiedades; desmantelando, deteriorando y arruinando lo que a muchos de los propietarios con dedicación y esfuerzo nos costó invertir”.












