Invasores devoran reservas ecológicas

Los habitantes del barrio Cuxtitali protestaron en Tuxtla Gutiérrez, ante la destrucción de la reserva. Guillermo Ramos / CP
Los habitantes del barrio Cuxtitali protestaron en Tuxtla Gutiérrez, ante la destrucción de la reserva. Guillermo Ramos / CP

Desde hace ocho años, grupos invasores en San Cristóbal de Las Casas, protegidos por las mismas autoridades, están destruyendo la reserva ecológica Quenvó-Cuxtitali, cuya extensión es de 22.13 hectáreas y que sirve como generadora de recursos naturales para miles de familias, denunció Saúl Pedro Martínez Gómez, representante de Calle a través del Sistema de Agua Chupactik.

En una protesta a las afueras de Palacio de Gobierno en Tuxtla Gutiérrez, señaló que defender el territorio, la flora y fauna del lugar ha traído como consecuencia actos intimidatorios, así como agresiones con palos y armas de fuego por parte de los grupos delincuenciales.

Lamentablemente, señaló, pese a que los invasores están destruyendo la reserva natural y que edifican un parque ecoturístico, las dependencias gubernamentales como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y otras instituciones encargadas de proteger la naturaleza, no han atendido las denuncias formales que se interpusieron para corregir el problema.

A lo largo de los ocho años de lucha que llevan, relató Martínez Gómez, un 80 por ciento de toda la reserva ecológica ha sido destruida, lo que ha desencadenado la falta en el suministro de agua potable para mil 300 familias que viven en el barrio Cuxtitali.

Otra preocupación que han detectado, señaló, es que si el ecocidio no se frena, el manantial que se encuentra en la zona se secará y dejará, de forma definitiva, sin el vital líquido a los pobladores.

El problema, generado en San Cristóbal de Las Casas, se ha llevado a los tribunales, donde este jueves 10 septiembre tenían programada la tercera audiencia (las anteriores fueron diferidas), sin embargo, al llegar al organismo judicial se llevaron la sorpresa que no aparecerían en la lista para ingresar.

“Nos boicotearon la entrada, no nos dieron una respuesta concreta; al contrario, cerraron el juzgado para que nosotros dejáramos de estar insistiendo sobre la audiencia que teníamos”, detalló.

Martínez Gómez lamentó que las personas que están en el municipio para aplicar la ley se vuelvan cómplices de los ecocidas; una de las razones, acusó, es para obtener votos, en vísperas de las elecciones locales que se aproximan para Chiapas.

La problemática se agudizó cuando los grupos invasores se apoderaron de la reserva y evitaron que los habitantes del barrio ingresaran al lugar; antes de que se talaran tantos árboles, los pobladores del barrio Cuxtitali tenían el suministro del vital líquido dos veces por semana, pero ahora que la zona está invadida, tienen que conformarse con la llegada de este recurso una vez cada ocho días.

Finalmente, aunque se han presentado intimidaciones y agresiones físicas por parte de los grupos opositores, afortunadamente hasta el momento no se reportan víctimas mortales por la lucha ambiental y eso es lo que tienen que evitar las instancias gubernamentales a través de las denuncias hechas.