México es ideal para la inversión en materia de minería, pese a que a nivel regional se encuentra en segundo sitio, luego de Estados Unidos-Canadá, pero además la expectativa es amplia ya que sólo se ha explorado un 30 por ciento de su potencial, en tanto que al menos 200 empresas canadienses ya trabajan en diversos proyectos en el país, con un rango aproximado de inversión anual de 80 mil millones de dólares.
La empresa Goldcorp ha expuesto que en un 70 por ciento existen condiciones favorables para la explotación de minerales, por lo que en su caso particular prevé duplicar su capacidad productiva en los próximos tres años con proyectos a los que serán destinados 85 millones de dólares, de 400 millones que esa corporación invertirá a nivel mundial este año.
En México hay proyectos que presentan avances y otros que están a la espera del estudio de factibilidad para determinar el inicio de su explotación, pero esta empresa y otras más reciben constantes ofertas de países que desean ampliar tanto exploración como inversión y produción; es el caso de Argentina, Chile y su sede, Canadá.
Como se sabe, Chiapas cuenta con un potencial que apenas se ha comenzado a desvelar, sin embargo, como en algunas otras entidades, al tratarse de inversiones considerables, se ha dado el caso de que actores que se encuentran cercanos a estos proyectos han intentado obtener beneficios a través de cuotas con diferentes argumentos.
Lo anterior ha creado conflictos a los que se han sumado dirigentes campesinos y hasta miembros de asociaciones de credo, y lamentablemente en algunos casos los proyectos vinieron a pique, lo que adicionalmente ha generado querellas cuyos costos están por verse todavía.
La minería en Chiapas tiene una historia de fracasos, pues en el pasado reciente, los años 40, particulares de la Región Sierra que intentaron incursionar, no sólo hallaron cerrado todo acceso sino que nunca obtuvieron respuesta de la autoridad.
Ahora que empresas especializadas se acercan con la intención de invertir, se podría poner a consideración que se trata de fuertes contribuyentes -es decir, entran pagando impuestos, por lo que incluirlos en mayores gabelas es un exceso, una irregularidad-, que crean fuentes de empleo y que, contra lo que se ha pregonado, no impulsan una industria que en la balanza arroje más negativo que positivo.











