Una vez más, el diputado federal Julián Nazar Morales se ve implicado en irregularidades que tienen que ver con la “desaparición” de unos 180 millones de pesos, los cuales son investigados en una auditoría que se realiza a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).
Las primeras anomalías afloraron en la administración de José Calzada al frente de esta Secretaría. En la auditoría número 330 de la Sagarpa, dirigida al Programa de Fomento a la Agricultura y de Impulso Productivo al Café 2015, hay un monto observado de aproximadamente 180 millones de pesos, cuyos destinatarios no aparecen en ninguna parte.
La irregularidad financiera a cargo del titular de la Sagarpa se vuelve más grave todavía por su complicidad con el diputado federal Julián Nazar. Fuera de toda norma, y en contra de las reglas de operación de la propia Secretaría para el ejercicio del gasto, se le depositó a la empresa Grupo Palacios y Asociados la cantidad de 289 millones de pesos, sin haber cumplido con la entrega de los fertilizantes a los beneficiarios.
Esa irregularidad alcanza a más de 140 mil productores que deberán recibir el producto, equivalente a 2 mil 200 pesos, destinados a la mejora de sus cultivos. El beneficio otorgado, indebidamente, al diputado Nazar Morales podría ser el doble. Por otro lado, se le otorga la facultad discrecional de decidir quiénes tendrán acceso a tan exiguo apoyo.
Por otra parte, el diputado se atribuye logros en los que jamás ha participado. En un programa de 140 mil hectáreas de siembras denominado PIMAE, sin ningún recato se atribuye la paternidad, cuando es un programa recurrente acordado entre la Federación y el estado desde hace más de 12 años.
El diputado incurrió en irregularidades como secretario del Campo en el estado. En contubernio con su cuñado, Oliverio Palacios Herrera, quien supuestamente condicionaba y entregaba menor cantidad de apoyos de los destinados a los productores.











