Las variaciones que ha presentado el cambio climático con la elevación de la temperatura en los mares y en la tierra, podrían influir en la definición del sexo de algunos ejemplares de galápagos y las afectaciones podrían impactar en otras especies, puntualizó Roberto Flores Ramos, coordinador de zona del proyecto “Protección y Conservación de la Tortuga Marina”.
Lo que está haciendo el personal de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), en conjunto con la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), dijo, es analizar el tema a través de la colocación de termómetros para que, una vez que concluya la etapa de anidación y eclosión (en diciembre de este año), comiencen a desglosar la información y los datos, a fin de tener más certeza en los cambios que pudieran presentarse.
Aunque están en la etapa de análisis, la idea es que con base en la temperatura que arrojen los aparatos colocados en los nidos, determinarán cuántos machos y hembras nacieron en las playas locales y qué tanto influyó en las tres especies que llegan a desovar a lo largo de 100 kilómetros.
En caso de confirmarse un impacto, advirtió, se generaría un aspecto negativo no sólo para las tortugas locales, las afectaciones podrían extenderse hasta Oaxaca, que es el estado que más concentra estos animales y podría venir una nueva dinámica en sus comportamientos.
Desde hace varios años la Semahn mantiene activa la vigilancia de estas especies en cuatro campamentos, a fin de proteger los huevos y para evitar la comercialización ilegal son llevados (por personal calificado) a sitios más seguros. Los recorridos preventivos se hacen con el acompañamiento de la Guardia Nacional, la Marina, la Fiscalía Ambiental y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
En la vigilancia que han hecho, comentó el coordinador del proyecto, no han encontrado tortugas con algún corte de aletas o muertas, sin embargo, sí han detectado indicios del saqueo de los huevos. El biólogo de profesión calculó que hasta el cierre del mes de agosto, un promedio de 145 mil 447 huevos de tortuga se han protegido, además, la meta para este año es liberar 300 mil crías.
En lo que va de la temporada, en coordinación con autoridades policíacas, se han hecho dos decomisos del producto provenientes de Oaxaca con un total de cinco mil 666 huevos de tortuga, los cuales fueron llevados al campamento para intentar rescatar a las crías.
En el primero decomiso, efectuado en el mes de julio, se rescataron dos mil 850 huevos, todos, lamentablemente, estaban dañados y no pudieron rescatar ninguna cría. Están a la espera que en el otro cargamento, que son dos mil 816, los embriones tengan mejores condiciones para nacer.
Hasta el momento se han liberado al mar 17 mil 13 crías de tortuga marina. En este 2020, según los reportes, los ejemplares siguen llegando con el mismo número que otras temporadas; el personal de la Semahn ha contabilizado mil ejemplares que han llegado a desovar a las playas de Chiapas.












