"Carlos Herrera * CP. A sus 61 anos de edad, don Jorge Moreno Gálvez venía trabajando con normalidad en la Delegación del INVI de San Cristóbal, pero el director de la dependencia en Chiapas, Carlos Cruz Coutino, le pidió que renunciara porque ""me dijo que estaba muy malito"".
En entrevista, Jorge Moreno informa que trabajó ocho anos en la Delegación II Altos del INVI de San Cristóbal; en marzo de este ano, Carlos Cruz Coutino le pidió su renuncia con el argumento que ""necesitaba gente de campo, que es orden del licenciado Juan Sabines Guerrero, porque hay que desocupar plazas para acomodar la gente que comprometió"".
""Esto es una injusticia porque soy una persona discapacitada; aparte es una discriminación a mis derechos constitucionales, me dijeron: 'o firma usted la renuncia o se va usted al campo a censar', me estaban obligando a hacer lo que no puedo"", lamenta don Jorge.
Aparte de ello, su renuncia fue bajo ciertas condiciones, ""como el hecho de que iban a pagar mi quincena hasta el 15 de mayo, la renuncia fue posfechada, ese día inicia mi despido"".
Explica que hace 14 anos quedó semiparalítico, pero le dieron trabajo en la Delegación del INVI donde desempenaba funciones administrativas. ""Ahora me dicen adiós, 'que le vaya bien' y no me dan nada para mi retiro, ni un centavo, a dónde voy a ir a pedir trabajo"".
Don Jorge fue el primero en ser despedido de la Delegación II Altos del INVI. Hace días fue despedido el resto de los trabajadores, todos ellos de confianza, porque intentaron formar un sindicato. Sin haber firmado su renuncia, ya no les permitieron trabajar.
Fue el propio delegado del INVI, Rubisel Guillén Román, quien este lunes impidió el acceso a los trabajadores. Norma Virginia Pineda Flores, encargada del área administrativa, fue la última empleada que trabajó en dichas oficinas. Ella estuvo en el cargo por ocho anos, pero ni la renuncia por escrito le dieron, simplemente la corrieron sin liquidación.
""Es un despido ilegal, es imposible que digan que no tenemos los perfiles, yo soy licenciada en Administración de Empresas, no sé qué perfil quieran para un administrador. Tenía un sueldo de 5 mil 600 pesos mensuales, eso era todo el salario, muy bajo para todo el trabajo. No hay actas administrativas por alguna situación o alguna falta"", mencionó.
Don Jorge Moreno pide la intervención de la Comisión de Derechos Humanos porque asegura que su despido es ilegal y es discriminatorio de sus derechos, además de que ahora como desempleado no sabe cómo comprar los medicamentos que se suministra por su enfermedad; ""voy a pedir limosna aunque sea aquí en el bulevar"", afirmó.
Aun cuando el despido de don Jorge Moreno se registró por otros motivos, la situación que actualmente enfrentan los trabajadores del INVI es incierta luego de que intentaron formar un sindicato, pues Carlos Cruz Coutino empezó a despedirlos. A la fecha, son como 50 empleados despedidos de las delegaciones de Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal.
El vocero de los inconformes, Jorge Aguilar Ruiz, refiere que todos los trabajadores despedidos están interponiendo demandas y han solicitado el registro de su sindicato ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, ""vamos por la defensa de nuestros derechos"".
Rubisel Guillén Román, delegado del Instituto de la Vivienda en la región II Altos, dijo que en el INVI ""tenemos el derecho de elegir a nuestros colaboradores para poder desempenar la gran responsabilidad que tenemos"" y confirmó que la renuncia de sus empleados fue de manera verbal, pero que aun así van a ser ""liquidados"" conforme a la ley.
"











