Invitan a peregrinación por la reconciliación y paz

La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez recordó este domingo el valor de la familia y el papel de los abuelos, los cuales constituyen una parte fundamental de la base de la sociedad.

“Redescubrir y valorar la belleza de la familia, la familia es la célula básica de la sociedad, es una de las instituciones más antiguas de la humanidad y a la vez se ha convertido para todo ser humano de toda raza, pueblo y nación en un lugar en donde se encuentra un espacio propicio y adecuado para nacer, desarrollarse y adquirir los valores humanos, como seres creados a imagen y semejanza de Dios”, comentó Víctor Giovanni Velasco, coordinador de la Pastoral de la Comunicación de la Arquidiócesis de Tuxtla.

En conferencia de prensa, luego de la homilía dominical, invitó a todas las personas a sumarse a la peregrinación por la reconciliación, la paz, la vida y la familia que se llevará a cabo el próximo 10 de septiembre a partir de las nueve de la mañana en la capital chiapaneca.

Dijo que esta peregrinación se realizará en un ambiente pacífico y el punto de reunión será el Parque de Santa Cruz Terán y concluirá en el Parque Bicentenario.

“Hoy queremos proclamar la belleza de la familia, que se transparente y se haga visible en su propia constitución y misión, pues está al servicio de la sociedad y participa del amor de Dios”, comentó.

Agregó que hoy las nuevas generaciones también buscan una familia estable y duradera, en la que puedan refugiarse de todas aquellas situaciones que atentan contra la dignidad e integridad de la persona humana como son el egoísmo, el odio y la violencia social que son generadas por la maldad que también existe en el corazón del hombre”, sostuvo.

Indicó que el matrimonio y la familia son uno de los tesoros invaluables que han poseído los pueblos en todas las civilizaciones antiguas, y en el tiempo contemporáneo también se considera a la familia como patrimonio cultural de la humanidad, como lo señalaron los obispos reunidos en Brasil en el 2007.

“Es a través del sacramento del matrimonio que se funda una nueva familia que es santificada por el amor de Jesucristo y en la que los esposos se disponen a procrear a sus hijos con amor y los reciben como regalo de la gracia de Dios”, comentó.

Finalmente, convocó a la peregrinación a toda persona de buena voluntad que se una en oración para evitar que se dañe la institución de la familia.