Invitan a reapertura del museo

El Museo Regional de Antropología e Historia de Chiapas resguarda y forja la identidad de los chiapanecos. Después de tres años de permanecer cerrado al público por mantenimiento y restauración, aunado a la emergencia sanitaria, abrió las puertas. El director del recinto, Valente Molina Pérez, invitó a disfrutar de la exposición permanente de la sala de historia.

La sala de historia abarca, en un primer momento, la historia del estado desde la llegada de los españoles en 1524.

Un mural que ejemplifica la valentía del pueblo chiapa ante la invasión española da la bienvenida; de lado derecho, una línea de tiempo que marca las fechas de los acontecimientos más importantes en la historia de la entidad, dirigen hacia una armadura de la época de la conquista.

Espadas, alabardas, escudos de armas dan cuenta de la conquista física, mientras que biblias, relicarios e incendiarios del siglo XV al XVII, dejan evidencia de la conquista ideológica y espiritual que sufrieron los múltiples pueblos del territorio.

Recientemente, el investigador Roberto Ramos Maza expresó que el significado y la importancia de los museos radica en que son generadores de los derechos, del gozo y de la memoria e identidad local y nacional.

El recorrido de piezas es cronológico, la colonia está marcada por el sincretismo, la fusión de estilos y técnicas tanto indígenas como españolas, lo que se visualiza en las replicas del arco de la capilla de la Merced de San Cristóbal, y las ajarlas del Ex-Convento de Tecpatán, las cuales enmarcan frescos, relieves y esculturas religiosas del virreinato.

De la Independencia y la Reforma se conservan la espada y pistola de Ángel Albino Corzo, cañones, campanas, mapas, la primera Constitución de Chiapas y un ejemplar del periódico Para-rayo, en el que se pueden leer las primeras noticias sobre los planes de invasión a México.

Una representación de una casa con muebles antiguos dan la idea de las formas de vida durante el porfiriato. Además, varias prendas dan cuenta de la moda y de lo marcado que se encontraban las clases sociales de aquella época.

Objetos de la vida cotidiana como teléfonos, mimeógrafos, fonógrafos, así como declaratorias y pinturas de artistas como Diego Rivera, dan pie a la última etapa que representa la época de la Revolución Mexicana.