Invitan a redescubrir la esperanza cristiana

Invitan a redescubrir la esperanza cristiana

Tras la 112 Asamblea Plenaria del Episcopado Mexicano, se dio a conocer por parte de la Iglesia católica un mensaje al pueblo de Dios.

Al respecto, el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor Fabio Martínez Castilla, compartió que durante los días 25 y 29 de abril los obispos que conforman la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) se reunieron para buscar “caminos de sinodalidad para responder en comunión, participación y misión a los grandes desafíos de nuestra realidad nacional”.

“Los obispos hemos invitado a todos los creyentes a redescubrir la esperanza cristiana en medio de los grandes problemas que sufre el país: ni la cultura de la muerte, la violencia, la mentira y el mal tendrán la última palabra”, expresó.

En este sentido, destacó que antes de la asamblea comunicaron que tienen la gran responsabilidad y compromiso de discernir estos tiempos para construir una iglesia más sinodal y discípula-misionera, asumiendo los compromisos pastorales del Proyecto Global de Pastoral (PGP) y la vivencia del encuentro eclesial para peregrinar bajo la mirada amorosa de Santa María de Guadalupe al encuentro de Jesucristo redentor.

Así, “a la luz de la esperanza cristiana, ninguna realidad por más difícil, dolorosa o compleja que sea, tiene la última palabra”, y “abre siempre a la posibilidad de que, viviendo según el corazón de Cristo, se siembren las semillas del reino”, expresó Martínez Castilla.

Expresó, además, que “esta esperanza emerge de las profundas raíces culturales y religiosas que nos dan identidad como pueblo mexicano, fruto maduro del testimonio coherente de muchos discípulos misioneros a lo largo de 500 años de evangelización y de la presencia de María de Guadalupe”.

Además de insistir que se trata de “vivir la esperanza a la que estamos invitados, y esta debe impulsar nuestra lucha por la paz, la justicia, la tolerancia, la solidaridad y el diálogo, en medio de la violencia, la injusticia y la impunidad”.

Asimismo, que a pesar de las amenazas que agita a la dignidad humana y a los valores de la familia, se debe optar siempre por la vida, la libertad de expresión, la democracia, la educación y la hospitalidad.