La Arquidiócesis de Tuxtla indicó que con la imposición de la ceniza sobre la frente o el miércoles de ceniza anterior, inició la época de Cuaresma, en la que todos los cristianos están llamados a la conversión y hacer obras de misericordia con los enfermos, pobres y quienes se encuentran en prisión.
Recordó que conforme a las normas de la iglesia, el miércoles de ceniza pide a los mayores de 16 años ayunar, lo cual consiste en no tomar ningún alimento hasta la hora de la comida, sólo bebidas.
Se trata, resaltó, de un día de abstinencia de carne, al igual que todos los viernes de cuaresma.
Hizo hincapié en que la abstinencia de carne se puede cambiar en determinando momento por alguna obra de misericordia o caridad, dado que el alimento no se debe tirar.
Agregó que todos los católicos están llamados a ir a la iglesia a tomar la ceniza, hacer un momento de oración para dar inicio a la cuaresma que son esos 40 días previos a la Semana Santa para prepararnos espiritualmente.
Dijo que, por desgracia, se han relajado las costumbres cristianas y ahora la Semana Santa es vista como tiempo de vacaciones, aunque hay quienes aún se acercan a confesar, hacen oración y practican las obras de misericordia.
Además, van a las iglesias a vivir la liturgia de los días santos, en lugar de irse de vacaciones.
Comentó que el Evangelio de este IV Domingo de Cuaresma ofrece parte de la conversación de Jesús con el magistrado judío Nicodemo, el que vino a verlo de noche durante su primera estadía en Jerusalén.












