Jan de Vos profesionalizó la historiografía

La buena investigación incomoda, señala el antropólogo José Luis Escalona sobre el trabajo del historiador Jan de Vos. Jofiel Domínguez / CP
La buena investigación incomoda, señala el antropólogo José Luis Escalona sobre el trabajo del historiador Jan de Vos. Jofiel Domínguez / CP

La buena investigación incomoda, señala el antropólogo José Luis Escalona sobre el trabajo del historiador Jan de Vos, cuya aportación, considera, fue la de profesionalizar el quehacer historiográfico en Chiapas.

Durante su participación en el seminario Cátedra Jan De Vos, Luis Escalona detalló que el historiador de origen belga forma parte de una generación donde los cuestionamientos sobre el tropo del hombre europeo blanco que llega a Latinoamérica para hablar y escribir de las culturas aún no estaban posicionados con fuerza.

“Su tarea era otra”, indicó el antropólogo. “La tarea era la de hacer surgir una historiografía de Chiapas muy profesional, muy elegante, con mucha fuerza y mucho peso”, agregó.

Luis Escalona fechó el inicio de esa nueva historia en 1982, cuando Jan de Vos publica un pequeño libro sobre Fray Pedro Lorenzo de la Nada, un misionero que, pese a la prohibición que le imponen de ir a los pueblos, decide visitar distintas zonas de Chiapas. Su figura, recuerda Escalona, fascinó a Jan de Vos.

Cuestionar la representación

El antropólogo también invitó a cuestionar la figura que los medios han construido sobre Jan de Vos, recordándolo como un asesor invitado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Al respecto, y para ampliar el impacto del historiador belga, Luis Escalona mencionó cómo, al llegar a San Cristóbal, Jan de Vos empieza a trabajar junto a Samuel Ruiz, formando a jóvenes catequistas que posteriormente alimentaron al EZLN. 

Ya durante el levantamiento zapatista, por el cual Jan de Vos tuvo aprecio, pero también diferencias, hubo momentos donde algunos comandantes se acercaban al historiador y lo saludaban, recordándole que él le dio catecismo años antes.

“Ese era otro vínculo”, reiteró Escalona. “Él había formado parte de todo esto, pero de una forma más diversa que del hecho de estar o no estar”.