Las especies polinizadoras juegan para mantener la salud de los ecosistemas, un papel fundamental debido a que son ellas las responsables de que, a través del polen, se pueda generar la reproducción de las plantas que, además, pueden ser aprovechadas por el ser humano. Ahora Chiapas cuenta con un Jardín Polinizador.
Nayeli Martínez Meléndez, curadora general en el Orquideario y Jardín Botánico de Comitán, que depende de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), explicó que el proyecto fue inscrito en una red nacional llamada Poliniza.
La idea de crear este jardín surgió ante la problemática que hay por la contaminación con plaguicidas, lo cual no solo impacta en los cultivos, también en la flora en general. Ahora se busca la conservación y el uso sustentable de los polinizadores.
Una estrategia relevante
La importancia de este proyecto, recordó la curadora, es que ofrece refugio, alimentación (con el néctar de las flores) y hasta agua a los ejemplares, sobre todo cuando se presenta la temporada de estiaje o sequía. Dentro del jardín han encontrado que llegan especies como aves (gorriones, colibríes), abejorros, abejas, avispas, mariposas y hasta escarabajos.
Aunque todo el Orquideario está registrado como un jardín para polinizadores, debido a que está compuesto de 16 hectáreas con diversa vegetación, hay un espacio que ahora se ha convertido en el núcleo para dichas especies, toda vez que ahí está la fuente de agua; además de 20 especies herbáceas que constantemente están en floración y son las que requieren los polinizadores.
Martínez Meléndez puntualizó que el Orquideario y Jardín Botánico de Comitán es un proyecto de la Semanh, cuyos fines están orientados a la conservación de la flora de la Meseta Comiteca Tojolabal y de otras regiones de Chiapas; cuidar de las plantas trae como consecuencia preservar a los polinizadores que juegan un papel importante.












