Jesús Cancino Casahonda, un tuxtleco ejemplar

El día de ayer el Museo de la Ciudad recordó a uno de los tuxtlecos más destacados, pionero de la pediatría y el principal impulsor de la cosecha de papa en el estado: Jesús Cancino Casahonda, quien también fue alcalde de Tuxtla Gutiérrez, considerado como el edil más modernizador de esta capital.

Presidente municipal de 1971 al 73, Cancino Casahonda fue quien dio el toque urbano a esta ciudad, brindando infraestructura al centro y urbanizando las periferias de la ciudad, embovedando un total de 26 arroyos.

“La memoria de Jesús Cancino está en el aire, en el recuerdo de los tuxtlecos que lo conocieron. Fue un hombre ilustre, destacado, polifacético; destacó en la medicina, en la política, en la innovación. Era una enciclopedia andante”, señaló Rafael Alfonso Serrano Cancino, organizador del homenaje.

Para Serrano Cancino este exalcalde se encuentra enterrado en la memoria de muchos, para otros completamente olvidado, a pesar de ser un autodenominado socialista nacido del Cardenismo, lo que lo convirtió también en los pioneros de la seguridad social de la salud en Tuxtla.

A Cancino Casahonda se le recuerda como un médico que no cobraba a quienes más lo necesitaban; lo señalaron también como el primer implementador de reglamentos municipales en la ciudad capital, además de modernizar distintas partes de la ciudad, principalmente la zona Norte.     

“En la época del gobernador González Garrido, don Jesús Cancino fue un asesor en producción alternativa alimentaria, introdujo la cosecha de la papa, lo que antes no había, además de innovar proyectos de atención al campo”, recordó.

Para quienes lo recuerdan, el legado de este emblemático capitalino es tangible; su aporte a la modernización de la ciudadse puede observar aún, un trabajo arduo de quien este año cumpliría 98 años de vida.