Jesús nos invita a construir la fraternidad universal

Fabio Martínez Castilla. Diego Pérez / CP
Fabio Martínez Castilla. Diego Pérez / CP

“Queridos hermanos, Jesús nos invita a todos a trabajar por el reino, es decir, a construir la fraternidad universal”, expresó el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor Fabio Martínez Castilla, en referencia al evangelio de Mateo 20, versículos del 1 al 16.

Señaló que “vivimos un mundo lleno de conflictos y de injusticia, propiciados por el egoísmo y la indiferencia; ese egoísmo que solo busca saciar su hambre de poder, de tener y de tener, hambre de placer”.

“Vivimos un mundo también donde no hay trabajo para mucha gente. Ante este mundo tan necesitado de amor, Jesús nos invita a cambiar de mentalidad y dejar nuestros cálculos e intereses egoístas y crecer nuestros intereses y a crecer en generosidad”.

Agregó que “el señor Jesús nos quiere a todos trabajando, transformando nuestros ambientes con su amor; lo importante es el trabajo por el reino. Trabajar unidos por un mundo mejor, por eso en esta parábola en el reino de los cielos que nos narra San Mateo, Jesús nos presenta a un propietario que es Dios que sale a buscar trabajadores al amanecer, a media mañana, a mediodía, a media tarde y al caer la tarde”.

El arzobispo expuso que “Jesús nos presenta a un Dios interesado en nuestra felicidad, un Dios que nos ama y sale al encuentro de todos, para que todos sin excepción vayamos a trabajar a su viña y a nadie le falte el pan en su hogar; un Dios justo y generoso que da un buen salario, un denario al día es suficiente para vivir con dignidad, por esto también es necesario que valoremos nuestros trabajos, para que no solamente no los perdamos, sino que los vivamos con dignidad y seamos fecundos en el trabajo que nos ha tocado, tanto propietarios como obreros”.

Debemos, continuó, “valorar nuestros trabajos para que juntos construyamos el bienestar de nuestras familias y un México más justo y fraterno y haciendo con responsabilidad lo que a cada uno le corresponde”.

Del mismo modo, “mis hermanos, no seamos los mexicanos que nos quedamos en un simple grito de viva México, sino que todos trabajemos por un México verdaderamente libre, fraterno y en paz, por esto este evangelio viene a levantarnos el ánimo ante las dificultades que vivimos, esas dificultades de trabajo, porque nos encontramos con un Dios interesado en nuestra situación y que sale a buscarnos a todos, porque él nos necesita a todos en su viña de fraternidad de justicia y de solidaridad con el más pobre”.