La delgada distancia entre arte y artesanía habitualmente la determinan críticos o el contexto inmediato. Así, sin que una debiera opacar a la otra, se han marcado distancias basadas en la especulación de los detalles y ejecución técnica; ambos pedimentos perfectamente logrados por Jorge García, un hacedor de detalles sobre madera asentado en Berriozábal desde donde abre sus puertas al mundo que lo reconoce.
Se trata de un maestro artesano con más de 30 años de experiencia en la talla de madera, periodo durante el cual ha sido reconocido en Chiapas, México y el extranjero, donde observan con singular aprecio sus piezas de máscaras, instrumentos musicales e incluso muebles de diseño, por los finos acabados y una perspectiva contemporánea de lo estético.
Actualmente el profesor tiene su taller en Berriozábal, en un fresco patio aledaño a la Casa de la Cultura, donde expone algunas piezas y también ofrece cursos a nuevos talentos que pretenden incursionar en la difícil suerte de la talla en madera, ahora denominado introductorio del “arte popular”.
Para Jorge García realizar estas obras desde hace 30 años representa la nobleza del talento y el trabajo disciplinado, pues independientemente de algún trabajo formal adquirido, ha logrado trascender y sobrevivir de la mano de este oficio e incluso ingresar algo de dinero, pero lo que más le llena —dijo— es la posibilidad de trasmitir estas habilidades a nuevas generaciones.
No obstante, reconoció, los más jóvenes no se sienten atraídos por estas artes manuales, quizás un poco embelesados por otras formas culturales cercanas al canon de lo culto.
Jorge García ha sido reconocido en diversos escenarios por su depurada técnica manual, destacando el Gran Premio del Arte Popular, en la categoría de máscaras; el Concurso Estatal de Artesanía, donde logró reconocimientos por sus máscaras representativas de diversas culturas; El Premio Fray Bartolomé de Las Casas emitido por la Casa de las Artesanías de Chiapas.
Así mismo su obra es observada y reconocida en Centro América y parte de Estados Unidos donde se ha sumado a exposiciones itinerantes de cultura popular.
Actualmente imparte talleres en todo el estado, pero tiene su Centro de alojamiento cultural en Berriozábal, desde donde se siente orgulloso de sus aportaciones a la cultura local y su particular visión de lo estético.
Finalmente, el artesano, quien se siente orgulloso de estar nombrado como artista por el Diccionario Enciclopédico de Chiapas, se dijo abierto a participar en encuentros culturales, impartir talleres y ofrecer su talento a quienes busquen observarlo además de hacerse de alguna pieza.












