José Fernando, primer mago internacional de Chiapas

José Fernando, primer mago internacional de Chiapas

La entidad tiene innumerables personajes que se han destacado en el mundo de la poesía, la literatura, trabajos de investigación y hasta la política; sin embargo, existen otras personas que, con su actividad, también han puesto el nombre de la entidad en lo más alto, un ejemplo de ello es José Fernando Ayanegui Burguete, el primer mago internacional que tuvo Chiapas.

Ahora es conocido en este mundo como el mago “Tiveki” y comenzó en el oficio en 1976. Se presentaba (cuando inició el auge de las discos) en San Cristóbal de Las Casas; después, su show fue llevado a escuelas y, posteriormente, a fiestas de niños.

Quedó impresionado, dice, de las rutinas que hacían los magos en la televisión y en los circos; a los nueve años se presentó frente a un público y fue bautizado con el nombre que, posteriormente, lo llevó a recorrer varios países del mundo.

Su reconocimiento internacional vino cuando una empresa constructora le solicitó sus servicios en Japón y otras compañías en aquel país, en 1993, también le demandaron más espectáculos.

Llamarse “Tiveki”, explica, viene de una noche en la que soñaba que hacía magia (previo a recibir su primer contrato); antes de iniciar el show le preguntaron su nombre y fue lo primero que respondió.

Una de las anécdotas que recuerda, fue cuando comenzó a trabajar con fuego, lo contrataron en un espacio que tenía pastizal seco, una de las chispas en el acto cayó en el lugar y provocó todo un incendio que tuvo que ser sofocado con agua que estaba en una cisterna.

Durante la entrevista portaba un saco brillante que antes, en el Congreso de Chiapas, usó como una bolsa para realizar un acto de magia frente a público que le aplaudió cada esfuerzo.

Una de las características de este prestidigitador internacional, es que en el auge del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), tuvo la oportunidad de presentarse en la selva y compartir escenario con Irma Serrano.

Califica esa fecha como algo inusual, debido a que no hacía espectáculos frente a público de ese tipo. Realizó un show de ventriloquia, es decir, utilizaba muñecos y les daba vida mediante su voz y con diferentes tonos.

Su especialidad se enfoca en el ilusionismo para escenarios más grandes, no obstante, lo que trabaja más son los actos en fiestas infantiles que tienen más demanda.

Aunque la tecnología ha hecho que las personas pierdan cierto asombro en los actos, aseguró que los magos aún tienen buena aceptación con su público; su oficio, dijo, le ha permitido abrir puertas con mayor facilidad en distintos espacios.

La magia, considera, se debería de utilizar como una forma de educar a los infantes en las diferentes instituciones, pues se trata de un captador de atención y se rompe con la rutina que se tiene entre la enseñanza y el aprendizaje.

Para el caso de Chiapas, detalla, vienen nuevas generaciones que traen materiales de vanguardia; las rutinas se elijen con relación al público que se tiene, el lugar, la hora y demás; sin embargo, un elemento básico son los asistentes y la música, para causar sensación entre los espectadores.