Este 26 de septiembre se conmemoró el Día Nacional de la Donación y Trasplante de Órganos y Tejidos, y es ahí donde la historia del entonces menor José Luis cobró relevancia. Hace unos años fue diagnosticado con insuficiencia renal, pero gracias a la intervención de especialistas pudo reintegrarse a sus actividades cotidianas después de que recibiera un riñón que fue donado por Herminia Hernández Dávila, su madre.
El reconocimiento por este acto vale la pena mencionar, al entender todos los cambios que vivió por esa enfermedad, ya que le aplicaron la diálisis renal y se alejó de las canchas, del fútbol que era una de sus actividades preferidas. Lo complicado también se reflejó en la familia, debido a que junto con su madre tenían que llegar a los tratamientos desde las 6:00 para salir hasta las 18:00 horas del Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP) en Tuxtla Gutiérrez.
Los doctores acercaron a Hernández Dávila la información para la donación de órganos, por lo que ella solicitó que la evaluaran para saber si era una candidata óptima y así donar uno de sus riñones. ¡Lo logró y salvó la vida de su hijo!
Describió aquel momento como la oportunidad de darle al menor una segunda vida, debido a que las personas que padecen enfermedades graves en los riñones, si no reciben la donación de un órgano, tienen a corto o mediano plazo altas posibilidades de morir.
José Luis tenía 15 años cuando fue intervenido por especialistas del HEP; la insuficiencia renal crónica lo atormentaba, pero un gesto de amor de su madre le salvó la vida. Ahora quiere ser médico, le sigue gustando el fútbol y actualmente se encuentra en la preparatoria.
Aunque tiene los cuidados sugeridos por los médicos, particularmente en su alimentación, el ahora adolescente de 18 años está feliz y esa emoción también es entendida dentro de su círculo familiar. Se prepara para llegar a la universidad pero, como dice su madre, “todo será voluntad de Dios”.
“Fueron tres años que nos separamos de la familia”, ellos están en Ciudad Hidalgo, sin embargo, la madre señala que el gesto de amor, la voluntad divina, el esfuerzo de enfermeras y de todo un grupo multidisciplinario valieron la pena al ver a José Luis recuperado.
Datos externos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), revelaron que en el 2021 concretaron 370 donaciones, de ese número, 90 fueron multiorgánicas y 280 de tejidos. Una persona viva puede donar hígado, médula ósea y riñón, no obstante, de un cadavérico se pueden aprovechar las córneas, pulmones, corazón, huesos, piel, riñones e hígado. Más de 23 mil personas están a la espera de algún tipo de donación.
Para sobrellevar la enfermedad y la diálisis, que implica estar encerrado por varias horas, José Luis se ponía a leer, y ahora los tiempos los aprovecha para hacer ejercicio. “Pensaba muchas cosas (...), por ejemplo, que mi mamá no iba a pasar los estudios, pero gracias a Dios se dio todo”.
“Digamos que me dio una segunda vida y hay que aprovecharla”, por lo que sus metas ahora son “seguir estudiando (…), voy a estudiar para medicina, para médico”.
Hernández Dávila mandó un mensaje contundente a la población de Chiapas: “Sean conscientes, si podemos darle vida a nuestros hijos, familiares o cualquier otra persona -a través de alguien que ya no tenga vida-, cómo no hacerle esa donación a cualquier niño de los que están en el hospital pediátrico”.












