Joven frailescano, un gran ejemplo de superación

Joven frailescano, un gran ejemplo de superación

El joven villaflorense Miguel Ángel López Toalá es todo un ejemplo de superación. Hace 10 años sufrió un accidente que lo dejó sin brazos, pero pese a ello decidió no darse por vencido y demostrar que para él no existen limitaciones.

En la actualidad tiene 29 años de edad y estudia el primer cuatrimestre de la licenciatura en Derecho en el Instituto Universitario Metropolitano. Recientemente descubrió que puede diseñar, decorar y pintar textiles con gran habilidad y talento.

A invitación de un grupo de estudiantes del área de Administración de Empresas, participa en el proyecto Express Arte, enfocado a incluir laboralmente a personas con discapacidad, el cual fue presentado durante la 2ª Feria del Emprendedor, organizada por dicho plantel.

“Hay personas con capacidades diferentes que pueden realizar un arte, que pueden desempeñarse por sí mismos, pero desgraciadamente no hay una fuente de trabajo para ellos. Por eso pedimos que nos den la oportunidad”, dijo.

Aplaudió que los futuros profesionistas tengan interés de apoyar a este sector que generalmente no es tomado en cuenta.

“Me parece perfecto este proyecto que se les ha ocurrido, porque habemos personas que nos gustaría que la sociedad o las empresas generadoras de trabajo se dieran cuenta y nos llamaran para ayudar y exponer trabajos”, mencionó.

Miguel Ángel confió que cuando tenía 19 años de edad se electrocutó con un cable de alta tensión, cuando llevaba un tubo de cobre en la mano, y los primeros dos años  posteriores al accidente fueron los más difíciles para él, pero tomó la decisión de salir adelante.

“La electricidad entra por mis manos y sale por mi pierna derecha, es por ello que se carbonizaron y me las tuvieron que cortar. Yo no sabía cómo enfrentar mi vida porque no sabía qué iba a hacer, cómo iba a sobrevivir, pero gracias a mis amigos, a mi familia, a terapias físicas y psicológicas que llevé, he podido superar esto, aceptarme tal y como yo soy. Eso me ayudó a salir adelante”, explicó.

Con un brillo de optimismo en la mirada sostuvo que “puedo comer, puedo cambiarme, puedo bañarme, puedo escribir, puedo usar la computadora, mi celular, todo”, finalizó.