Jóvenes chiapanecos se unen a delincuencia

"Heriberto Ortiz * CP. Hay poco qué celebrar en la conmemoración del Día Mundial de la Juventud, pues más de 200 mil jóvenes chiapanecos sin acceso a empleo ni escuela se unen cada cuatro años a la delincuencia organizada como consecuencia de la falta de oportunidades de inclusión, señaló el historiador y sociólogo Rafael Natarén Guillén.

El también investigador por la Universidad Nacional Autónoma de México y actualmente estudioso de la migración en la frontera sur, detalló que en México la relación entre juventud y delincuencia es íntima y la falta de oportunidades de acceso es como una escuela de la delincuencia en las calles.

El experto entrevistado en las instalaciones de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, donde detalla su informe historiográfico, agregó que el servicio educativo nacional solamente ofrece la cobertura educativa al 27 por ciento de la población juvenil de entre 20 y 24 años de edad, esto según datos de la Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Además, en todo el territorio nacional existen unos siete millones de jóvenes que no estudian ni trabajan. Este grueso de población ""vagante"" está dividido entre todos los estados de la República y aunque no se tienen cifras exactas, se calcula que de esta cifra total un diez por ciento, es decir, 700 mil jóvenes se insertarán a la vida delictiva nacional.

En este mismo orden numeral, se calcula que de estos 700 mil jóvenes divididos entre las 32 entidades federativas, en cada entidad habrían unos 218 mil 750 jóvenes que eventualmente ingresarán a la delincuencia organizada cada cuatro años, que es el tiempo en que las edades se renuevan.

El también investigador por la Universidad Autónoma de México y actualmente estudiante de la migración en la frontera sur, detalló que México en general está inmerso en una inercia de agresión y lucha armada por el poder delictivo y Chiapas está insertándose en este fenómeno.

Aunque la zona fronteriza merece un tratamiento especial, pues esa franja tiene una incidencia alarmante, ya que no son solamente jóvenes sin educación ni empleo, sino también quienes tienen oportunidades han empezado a ver a los grupos delictivos como una especie de ""status elevado"".

Y es que los jóvenes de la región tienen afinidad por el cliché del delincuente que, según los medios de comunicación, han vendido la idea de que es adinerado, conduce vehículos de lujo y tiene contactos en todas partes.

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