Jóvenes indígenas deben ser actores de cambio

Jóvenes indígenas deben ser actores de cambio

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha lanzado una campaña sobre juventud indígena, manifestando que los jóvenes de comunidades pueden fungir como actores de cambio a fin de abogar por la justicia, la igualdad, los derechos humanos, el medio ambiente y un sinfín de temas que el mundo debe voltear a ver.

Lo anterior fue externado por Martha Laura Sánchez Flores, visitadora general especializada en Atención de Asuntos Indígenas de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), durante el conversatorio titulado “Celebrar las raíces: Voces de tradición e innovación indígena”, donde se abordó el tema de la identidad y el patrimonio cultural que representan los pueblos y las comunidades indígenas.

Indicó que siempre se habla de los derechos de los pueblos y comunidades indígenas, observándose que desde su interior existen actores clave que pueden ayudar a garantizar esos derechos, y ellos definitivamente son los jóvenes.

Cambio de perspectiva

Emilio Gómez Ozuna, director del Museo de San Cristóbal de Las Casas (Musac), refirió que en los pueblos indígenas antes era muy común que los jóvenes contrajeran matrimonio a temprana edad, por lo que había una juventud coartada, “no había un desarrollo general en muchos”.

Hoy en día ha cambiado el panorama y ellos buscan su propio camino sin perder su identidad en la mayoría de los casos, debido a que pueden y están fungiendo como actores de cambio. Muchos migran a las ciudades urbanizadas y se forjan un futuro.

Destacó que hoy en día existe una gran diversidad de artesanías, a diferencia de hace algunas décadas en que eran unos cuantos los artesanos. Actualmente, muchos han logrado sobresalir e incluso exportar sus creaciones, sobre todo las mujeres jóvenes, que han tomado iniciativa.

La chef internacional Claudia Ruiz Sántiz manifestó que proviene de una comunidad de habla tsotsil, en donde la cultura es fuerte para las mujeres, porque muchas veces se coartan sus derechos, pero la “rebeldía” ha transformado eso.

Señala que se ha encontrado con niñas y jóvenes que le dicen que cuando sean grandes quieren ser como ella. “Esa parte es un compromiso, pero también me alegra saber que, como mujeres indígenas, podemos llevar la rienda de nuestras vidas, ya que anteriormente a los 14 años tenían que estar casadas, pero ya se rompió con eso”.