Desde hace varios años, jóvenes de áreas rurales suelen emigrar en busca de empleos remunerados en espacios fronterizos y áreas industriales, debido a la oferta laboral y la cercanía con los Estados Unidos, señaló la investigadora Carla de Jesús Gómez Alfaro.
La estudiante de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural con orientación en Agricultura, Sociedad y Ambiente, del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) Unidad San Cristóbal, señaló que la migración juvenil en la Sierra Madre de Chiapas se debe principalmente a la falta de oportunidades laborales y la precarización en el territorio.
Investigación
Esto como parte de su tesis denominada “Regresé porque aquí se quedó mi ombligo: Narrativas migratorias de las juventudes rurales de la Sierra Madre de Chiapas”; con cual obtuvo el grado de Maestra en Ciencias.
La investigación analiza las experiencias migratorias de personas jóvenes en la Sierra Madre de Chiapas, para explorar las relaciones intergeneracionales y organizativas en el contexto de globalización, bajo una metodología cualitativa a través de un estudio de caso sustentado principalmente por el método biográfico.
Encontró que, la migración no corta los lazos con el territorio de origen, ya que los ingresos de los migrantes son vitales para el sostenimiento y desarrollo de las comunidades. “Las juventudes expresaron deseo de regresar a su territorio debido a sus lazos familiares y la conexión con su lugar de origen.”
Hallazgos
En cuanto al género, se observó que las mujeres desempeñan un papel central en la administración de los ingresos enviados por los migrantes, lo que influye en las decisiones financieras y la organización del trabajo.
Los jóvenes en zonas apartadas se enfrentan a la falta de oportunidades educativas y laborales, por eso es importante considerar a las juventudes rurales como agentes clave en el desarrollo comunitario; se necesita de políticas y programas que promuevan su bienestar económico y social.












