Autoridades de salud advierten que el consumo excesivo de sal, refrescos y productos ultra procesados está provocando enfermedades renales en personas menores de 35 años situación que les resta por lo menos 10 años de vida, la incidencia ha cambiado porque anteriormente el padecimiento se asociaba principalmente con adultos mayores y el diagnostico suele llegar cuando el daño ya es severo y el paciente requiere hemodiálisis para sobrevivir.
Sergio Alberto Gutiérrez Cadena, nutriólogo del IMSS-Bienestar en Tapachula, explicó que los alimentos industrializados generan una sobrecarga constante a los riñones, ya que no logran procesar adecuadamente los altos niveles de almidones, sodio y conservadores presentes en estos productos.
Dijo que el riesgo aumenta cuando existen factores como obesidad y diabetes, condiciones que aceleran el deterioro renal hasta causar fallas irreversibles.
Gutiérrez Cadena advirtió que el daño renal no da señales claras al inicio, ya que es una enfermedad silenciosa que avanza sin dolor, hasta que el cuerpo comienza a retener líquidos y las complicaciones se vuelven evidentes.
“Ante este panorama, los especialistas recomendamos actuar a tiempo: realizar análisis de sangre y orina de forma periódica, vigilar los niveles de creatinina y modificar los hábitos diarios”, abundó.











