Apesar de que la elaboración de juguetes tradicionales de madera es una actividad artesanal y creativa que poco a poco ha ido perdiendo auge en Chiapas dentro de las nuevas generaciones, derivado de las nuevas tecnologías, al grado de estar casi en el olvido, ésta lucha por mantenerse viva a través de artistas que aún elaboran piezas magistrales.
Tal es el caso del artista, Alberto Hernández Hernández quien comenzó con esta actividad a los 15 años de edad, quien a la vez señaló que “el que trabaja con las manos es un artesano, el que trabaja con manos y cerebro es un creador, pero el que trabaja con manos, cerebro y corazón es un artista y eso me siento a estas alturas con la gracia de Dios”.
De piel morena, cabello entrecano y aproximadamente 1 metro con 60 centímetros de estatura, el creador dijo que siempre está “jugando, aprendiendo y a la vez progresando, siempre teniendo metas y sueños, sueños de llegar más allá, de trascender fronteras, por que me siento chavito, voy a seguir adelante porque tengo muchos sueños por realizar a través de la juguetería en madera”, ya que “quien no tiene sueños está estancado”, expresó.
Expuso que su gusto por esta actividad comenzó por iniciativa propia de tener un juguete y fue con el apoyo de un maestro artesano que inició su andar en la elaboración de juguetes tradicionales de madera. El artesano originario de Chiapa de Corzo, contó que la juguetería en madera le llamó más la atención que la escuela, por lo que comenzó su aventura con la ayuda de un maestro de su rumbo: “Le agarré fácil porque traía las ganas de aprender”, enfatizó.
Más adelante, cuando nació su pequeño taller, recordó que apenas contaban con dos mil pesos de capital para emprender el proyecto y poco a poco han ido creciendo al grado de ser en la actualidad una empresa familiar en la que colaboran 10 personas, incluida su esposa, a la que considera su “brazo derecho” al apoyarlo en el trabajo con la pintada y lijadas de las piezas, entre otras actividades.
Hernández Hernández, destacó que produce más de 300 juguetes en promedio al mes, mismos que son vendidos en exposiciones en varios estados de la República Mexicana como Nuevo León, Oaxaca y han llegado hasta el extranjero en países como Canadá, Bolivia y Venezuela.
El juguetero tradicional, quien recibió el Premio Estatal de la Juventud en 2013, su despegue fue en el 2008 con el apoyo del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (Pacmyc), presentando el Proyecto de Rescate de la Juguetería en Chiapa de Corzo; con ese recurso se hicieron de herramientas y materia prima para elaborar juguetes de madera al 100 por ciento.
Cabe descartar que algunas de las piezas magistrales que elabora y que son escala va desde: vochitos”, carritos de paleta, carritos de nieve y raspados, cajitas de “vende chiles”, animales, volteos, baleros, trompos, helicópteros, entre otros, juguetes tradicionales mexicanos y locales.












