El gran reto en el Poder Judicial es la oralidad, “se dice fácil pero es un giro completamente distinto al juicio adversarial, afirmó el presidente magistrado, Juan Óscar Trinidad Palacios.
El magistrado explicó que la oralidad es acercar la justicia a la ciudadanía y acortar los procesos en esta materia, además, dijo que ya están operando dos juzgados de oralidad en los distritos judiciales de Tapachula y Tuxtla Gutiérrez.
“El gran reto es la oralidad en todos los juicios, arrancamos con el penal y estamos con el civil, ahora estamos trabajando para el mercantil”, agregó.
Dijo que a dos años de haber entrado en operación en todo el país los juicios orales, en Chiapas se cuenta con tres juzgados de oralidad en materia penal ubicadas en los distritos judiciales en Tapachula y Tuxtla Gutiérrez.
En tanto los juzgados familiares y los mercantiles ya está en proceso, aseveró Trinidad Palacios.
Apuntó que en el Poder Judicial del Estado viene todo un tsunami de reformas que están en la Ley, y “se tiene que llevar a la ejecución”.
Sin embargo, aceptó que es un reto el nuevo Sistema de Justicia Oral “pues se necesita capacitar al cien por ciento a los juzgadores y litigantes”.
“Yo siento que lo más parecido a lo que podemos llamar justicia es juzgadores debidamente actualizados y preparados, qué son los que defienden a la sociedad y que aportan elementos para un buen juicio”, indicó.
El Poder Judicial del Estado está en el proceso de la capacitación obligatoria porque las reformas del 2011, que rige la actividad judicial, cambio los esquemas tradicionales en los procedimientos judiciales, comentó.
Reconoció que la complejidad de los nuevos juicios orales, demanda la capacitación profesional y actualización a fin de evitar la puerta giratoria, es decir que “por falta de elementos en el proceso los justiciables queden en libertad”.
Finalmente, dijo que en función a eso, los fiscales que son la parte acusatoria como los litigantes y los juzgadores, deben de estar bien preparados.












